El primer indicio de que había un problema llegó en la forma de una carta que invitaba a Juan Carlos Medina a pasar por la corte de inmigración en el downtown de Miami.
Días más tarde, Medina fue detenido por las autoridades migratorias y para finales del 2010 había sido deportado a Honduras, su país natal. De esta manera, Medina, de 38 años, se sumó a las filas de más de un millón de inmigrantes indocumentados deportados durante el primer mandato del presidente Barack Obama, una cifra récord de expulsiones en la historia reciente de Estados Unidos. Para finales de diciembre, la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) anunció otro año sin precedentes en el número de deportaciones, con un total de 409,849 extranjeros expulsados del país.
Esas deportaciones durante el año fiscal 2012, que fue del 1ro. de octubre del 2011 al 30 de septiembre del 2012, marcó un hito histórico. Aunque es cierto que el número de deportaciones aumentó dramáticamente durante el primer periodo presidencial de Obama, también es cierto que ICE alteró el enfoque sobre la clase de extranjeros que expulsa del país como prioridad.
Durante los mandatos de presidentes anteriores, las autoridades de inmigración deportaban mayormente a extranjeros que no tenían documentos de inmigración, o sea, inmigrantes indocumentados que no habían cometido ningún delito.
Pero después de que Obama tomó posesión del cargo en el 2009, ICE comenzó gradualmente a modificar sus prioridades, centrándose en la deportación de extranjeros con antecedentes penales, los que habían sido deportados previamente y luego regresaron ilegalmente, así como inmigrantes que no han acatado órdenes de deportación emitidas por jueces de inmigración o que han participado en la falsificación o compra de documentos falsos.
John Morton, el director de ICE, dijo a los periodistas en Washington el mes pasado, que en el año fiscal 2012 alrededor del 55 por ciento de los 409,849 extranjeros deportados habían sido condenados por delitos.
Los deportados condenados por delitos, un total de 225.390, incluyen 1,215 condenados por homicidio, 5,557 condenados por delitos sexuales, 40,448 condenados por drogas, y 36,166 condenados por manejar bajo la influencia de alcohol o drogas, según Morton.
Francisco Portillo, presidente del grupo con sede en Miami Organización Hondureña Francisco Morazán, que defiende los derechos de los inmigrantes indocumentados, dijo que si Obama realmente desea la reforma migratoria debe emitir una orden ejecutiva suspendiendo todas las deportaciones de inmigrantes indocumentados que no tengan antecedentes penales.
Es lo menos que puede hacer si es serio acerca de impulsar la reforma migratoria, dijo Portillo, que está organizando una campaña a nivel nacional de recolección de firmas para una petición instando a la Casa Blanca a presionar al Congreso en favor de la legalización de los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados en el país.
La hermana de Medina en Miami, Lesly Maradiaga, de 43 años, dijo que la deportación de su hermano le afectó profundamente, no sólo en lo emocional, sino económicamente.






























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