Dos mujeres lloran hoy, lunes 28 de enero de 2013, cuando miles de personas se congregaron en una plaza del centro de la ciudad brasileña de Santa María para rendir un homenaje silencioso a las víctimas del incendio de la discoteca Kiss, que en la madrugada del domingo dejó al menos 231 muertos y 112 heridos. La convocatoria fue una iniciativa espontánea de la población, que usó las redes sociales para llamar a la gente a honrar la memoria de los fallecidos, en su mayoría jóvenes universitarios, y pedir que se castigue a los responsables de la tragedia, la peor de su tipo registrada en Brasil en más de medio siglo. Marcelo Sayão / EFE