El número de votantes, y el número de votos nulos y en blanco emitidos en las elecciones del domingo en Cuba vistos como indicadores de frustración con el gobierno se desplazaron en diferentes direcciones: el primero alcanzó el mínimo histórico, y el segundo disminuyó significativamente.
Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la Comisión Electoral Nacional, fue citada el martes en el periódico Granma diciendo que sus cifras hasta ahora mostraban que 7 millones 877,900 cubanos mayores de 16 años (de 8 millones 868,600) votaron, para una participación del 89.68 por ciento.
Esa fue la más baja participación de votantes conocida en los 54 años de la época de los Castro, de acuerdo con datos oficiales y reportes noticiosos, en comparación con el 91 por ciento en la primera ronda de elecciones en octubre; el 95.8 por ciento en los comicios del 2010; el 95.4 por ciento en el 2007, y el 98.7 por ciento en 1984.
Balseiro también informó que los votos nulos y en blanco ascendieron a 5.83 por ciento. Esta cifra contrasta con el 9.3 por ciento de los comicios de octubre; el 8.9 por ciento en el 2010; el 7.7 por ciento en el 2008; el 5.9 por ciento en el 2003; el 7.2 por ciento en 1997, y el 7 por ciento en 1993.
Algunos de los analistas de Cuba prestan mucha atención regular a la participación y a los votos nulos y en blanco. como uno de los pocos indicadores del nivel de frustración entre los electores de la isla de gobierno comunista, con 11.2 millones de personas.
Armando Chaguaceda, un politólogo e historiador cubano de la Universidad Veracruzana de México, que ha escrito sobre el sistema electoral, dijo que él se fija más en la participación porque, aunque el voto es voluntario, puede haber una compulsión social para votar.
Miembros de grupos pro gubernamentales de jóvenes, de mujeres, y los grupos de vigilancia vecinal llamados Comités de Defensa de la Revolución, pueden ir de puerta en puerta en la Operación Tun Tun, presionando a las personas para que salgan a votar.
Sin embargo, aunque no votar tiene consecuencias potenciales, Chaguaceda dijo a El Nuevo Herald por teléfono desde México que el ausentismo del domingo rompió la barrera simbólica del 10 por ciento.
Chaguaceda dijo que él presta menos atención a los votos nulos y en blanco, ya que podrían ser el resultado de simples errores. Otros analistas han dicho que el número de votantes podría cambiar dependiendo del estado del tiempo, mientras que estropear una boleta o dejarla en blanco es un acto deliberado de desafío.
La bloguera Yoani Sánchez, de La Habana, señaló en un mensaje de Twitter el martes que el número total de los que no votaron o votaron nulo o en blanco, ascendió al 16 por ciento del electorado.
En las elecciones de la isla no se permiten candidatos de la oposición ni campañas electorales, y la única facción política legal es el Partido Comunista de Cuba. La votación se supone que sea secreta, custodiada simbólicamente por jóvenes Pioneros.
El domingo, que fue la última ronda de votación de las elecciones que se iniciaron en octubre en el nivel municipal, había 612 candidatos para 612 escaños de la Asamblea Nacional títere, y 1,269 candidatos para el mismo número de escaños en las legislaturas provinciales: todas supervisadas por el Partido Comunista.
Balseiro fue citada diciendo que el 48 por ciento de los nuevos miembros de la Asamblea son mujeres, lo que refleja los reiterados llamamientos del gobernante Raúl Castro para que haya más mujeres, jóvenes y negros en posiciones de poder. No se conoce que la Asamblea haya rechazado alguna vez una medida, y casi todas las leyes de la isla han sido promulgadas por decreto presidencial.
Castro, de 81 años, y su hermano Fidel, de 86 años, que entregó el poder después de someterse a una cirugía de emergencia en el 2006, estaban en la lista de 612 candidatos el domingo. Raúl Castro fue primero elegido oficialmente para suceder a su hermano en el 2008.
Se prevé que la recién elegida Asamblea Nacional se reúna el 24 de febrero aniversario del comienzo de la última guerra de independencia contra España, en 1895 y elija a Raúl Castro para otros cinco años de mandato como presidente de los gobernantes Consejo de Estado y Consejo de Gobierno.
En el 2011, Raúl Castro propuso un límite de dos mandatos de cinco años para los cargos de alto nivel. Pero no está claro si el límite se ha promulgado o si el término que comenzará el 24 de febrero sería considerado como su primero (después de la limitación de mandatos), o el segundo.





























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