Incluso para los estándares de Washington, los vínculos del senador Bob Menéndez con un ex asesor, un donante del sur de la Florida y un acuerdo sobre puertos extranjeros que podría beneficiar a ambos, parecen extraordinariamente favorables, indicaron vigilantes de ética.
La relación de Menéndez con el doctor Salomon Melgen atrajo el escrutinio nacional después de que agentes federales allanaron la semana pasada en West Palm Beach la clínica oftalmológica de Melgen, antiguo amigo del senador y del donante.
El año pasado, mientras Melgen contribuía con dinero a la campaña de reelección de Menéndez, el demócrata de Nueva Jersey abogó a favor de un enorme contrato para la seguridad de los puertos de República Dominicana con una de las empresas de Melgen, llamada ICSSI.
Un ex ayudante de Menéndez, el otrora residente de Miami Pedro Pablo Permuy, ha sido escogido para convertirse en uno de los altos funcionarios de ICSSI, ha dicho un primo de Melgen.
Permuy también dirige un grupo defensor de empresas, el Consejo Estados Unidos-España, del que Menéndez es copresidente. El consejo es apoyado por otra empresa de Melgen y una serie de intereses especiales adinerados en el Capitolio.
Esta red de relaciones levanta las cejas, comentó Meredith McGehee, director de políticas del Centro de Campañas Legales, un grupo no partidista con sede en Washington.
McGhee comentó que es bastante típico que un ex miembro del Congreso y un ayudante trabajen estrechamente cuando ambos dejan el Congreso.
Pero lo que distingue a esta relación es que el senador está todavía en el cargo, afirmó McGehee. Y no se trata de un solo vínculo. Hay muchos: Menéndez, el ex miembro de su personal, el donante, la empresa y el grupo sin fines de lucro defensor de empresas.
Para complicar más la situación, está la naturaleza amplia del interés del FBI en Menéndez y Melgen.
Cuando los agentes del FBI allanaron la oficina de Melgen, fueron acompañados por inspectores del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, que está investigando un posible fraude al Medicare.
Esa investigación es paralela a la investigación del FBI sobre los vínculos entre Melgen y Menéndez.
El FBI comenzó a ocuparse de los dos hombres después de que un misterioso informante comenzó a afirmar en correos electrónicos que Menéndez y Melgen habían tenido trato con prostitutas de República Dominicana, algunas de las cuales, se ha afirmado, eran menores de edad.
Ambos hombres niegan los cargos, y Menéndez dijo a la prensa esta semana que los correos electrónicos eran una difamación.
El informante que impulsó las denuncias a partir de la primavera de 2012, lo hizo por correo electrónico y probablemente utilizó un seudónimo. Se ha negado a reunirse con los investigadores.
Una de sus informaciones se ha confirmado: Menéndez hizo uso de un avión privado de Melgen en el 2010, y no lo informó ni hizo pago alguno por ello, rompiendo las reglas de ética del Senado.
Sólo después de que el Partido Republicano de Nueva Jersey presentó una denuncia de ética, los empleados de Menéndez revisaron su agenda y, dijeron, determinaron que Menéndez había hecho dos viajes en el avión que debía haber informado como regalías, o haber pagado.





























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