Sur de la Florida

Miami

Continúa demanda por caso del 2011 de brutalidad policial

 

jweaver@MiamiHerald.com

A finales de marzo del 2011, el neuyorquino Jesse Campodonico y su novia volaron a Miami para pasarse un tremendo fin de semana en el Festival Ultra Music, en el Parque Bicentenario, pero nunca llegaron más allá de la entrada.

Un guardia de seguridad privada les detuvo porque la novia, Crystal Iglesias, llevaba un bastón de luz en la mano.

En cuestión de segundos, el agente Nathaniel Dauphin, de la policía de Miami, dijo a la pareja que Iglesias no podía entrar, lo que desató un violento enfrentamiento entre Campodonico y un grupo de agentes de la policía de Miami que estaban trabajando fuera del horario regular de servicio en el festival de música electrónica.

Campodonico afirma que los agentes lo golpearon, le apretaron el cuello, lo arrojaron al suelo y le aplicaron una pistola Taser tres veces –la última, directamente en la espalda mientras yacía boca abajo– de acuerdo a una demanda presentada en una corte federal de Miami.

Y todo por un bastón luminoso, que es algo tan común en el Festival Ultra como un niño que lleva un guante de béisbol a un juego de pelota.

Campodonico, que fue acusado de agresión aunque el cargo le fue retirado posteriormente, afirma que los agentes Dauphin y sus colegas Harold James, Edward Lugo y Javier Ortiz, le trataron brutalmente, y que Ortiz, que tiene el grado de sargento, mintió en un informe interno para justificar la detención y el uso de la fuerza.

“Yo no podía hacer nada, sino tratar de sobrevivir”, dijo Campodónico, de 27 años de edad y entrenador de cultura física, a The Miami Herald. “Yo estaba tratando de cubrirme. No opuse resistencia. Sólo estaba tratando de protegerme para que no me mataran”.

Sin embargo, los agentes dieron una versión completamente diferente, haciendo constar en un informe interno que Campodonico los golpeó, mordió y pateó mientras el agente James le aplicaba una pistola Taser para someterlo.

Lo que diferencia esta demanda por brutalidad presentada por Campodonico contra la policía, de otros casos semejantes, es que Dauphin y James resultaron ser recientemente policías corruptos, después de haber sido atrapados en una investigación encubierta del FBI. Ambos agentes se declararon culpables de cargos de extorsión luego de admitir que tomaron pagos en efectivo a cambio de brindar protección a una red de apuestas deportivas de Liberty City en el caso de Dauphin y a una tienda de cambio de cheques en el caso de James.

Un transeúnte filmó el enfrentamiento de Ultra Music el 25 de marzo del 2011 en un teléfono celular y lo publicó en internet. El video es oscuro y distante, y no capta todo el incidente, por lo que es difícil ver cómo comenzó. Pero sí se ve a un agente en el momento de aplicar una Taser a Campodonico, y se escucha la voz de un hombre indignado por la acción de los agentes. Una maestra escolar que estaba cerca gritó: “Lo van a matar”, y se lanzó a ayudar a Campodonico, de acuerdo con la declaración hecha por ella en el caso.

Ortiz y Lugo rechazan toda culpabilidad diciendo, a través de su abogado del sindicato policial (FOP), que la demanda es “un disparate”.

“Esperamos demostrar la inocencia de estos buenos agentes”, dijo el abogado Ronald Cohen, de la FOP.

Dauphin y Santiago, que permanecen en libertad en espera de sentencia, no pudieron ser contactados para hacer comentarios. La ciudad de Miami, acusada también en el juicio civil, se negó a comentar en un correo electrónico.

Un fiscal de la oficina del condado de Miami-Dade retiró los cargos contra Campodonico, después de concluir que el video mostraba que estaba indefenso mientras recibía las descargas de la Taser.

Campodonico y su abogado dicen que no tienen mucha fe en las revisiones disciplinarias de la policía, sobre todo cuando se trata de Ortiz, porque él es el presidente del sindicato.

Las fotografías tomadas después de la confrontación por un investigador de la policía de Miami en el lugar de los hechos, demuestran que Campodonico recibió golpes en la cara, junto con cortadas en el cuero cabelludo, la espalda, las rodillas y los codos.

“Una vez que me hubieron esposado, me llevaron” a una unidad policial improvisada cerca de la entrada del festival de música de Biscayne Boulevard, dijo Campodónico, cuya novia también fue acusada, aunque los cargos le fueron retirados posteriormente. “Me tiraron al suelo y me golpearon. Me decían: ‘Bienvenido a Miami, bitch [perra]’”.

“Es hora de que alguien les pida cuentas”, dijo. “Tienen que aprender una lección, para que no vuelva a ocurrir”.

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