LOS ANGELES -- El Juego de las Estrellas de la NBA que tendrá lugar el domingo en Houston estará tan lleno de interrogantes como de volcadas y jugadas excitantes, pues más allá del resultado, que a casi nadie importa, lo que pesa en esta citas es el legado de hombres que un día serán leyendas.
Pensado más como un show mediático que una competición, el Juego de las Estrellas de la NBA es una pausa en medio de la temporada para que los equipos recompongan estrategias con miras a la última parte del campeonato, cuando comienzan a verse las primeras luces de los playoffs.
El de este año en Houston tiene además el aliño de que juega en los dias previos al 50 cumpleaños del legendario Michael Jordan, el hombre que llevó al baloncesto a una nueva dimensión, considerado el mejor jugador de todos los tiempos.
La pregunta que ronda en los pasillos de la arena de Houston es si el famoso MJ calzará de nuevo sus portentosas ‘Air Jordan’ para salir a la cancha junto a los chicos de esta generación que crecieron tratando de imitarle.
Medios de prensa han reportado que a Jordan se le ha visto entrenando fuerte en las instalaciones de los Charlotte Bobcats, equipo del cual es propietario, e incluso le ha dado algunas lecciones de genialidad a sus jugadores.
También está en el ambiente la cuestión de quien gana la pulsada entre Kobe Bryant y LeBron James, los dos mejores jugadores de la actual generación. Pero ambos pelearán el trono bajo la mirada acechante del ascendente Kevin Durant.
Algo similar sucede entre los técnicos de las escuadras participantes. Gregg Popovich, de los San Antonio Spurs, estará nuevamente al frente de la Conferencia Oeste, mientras Eric Spoelstra, de Miami Heat, conducirá a la del Este.
San Antonio y Miami encabezan sus respectivas Conferencias y son rivales potenciales en una final que podría ser electrizante.




























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