Decenas de opositores y activistas pacíficos reunidos en la plataforma Comité Cubano ProDerechos Humanos y el proyecto Cubaentretodos instaron al gobierno de Raúl Castro a poner en marcha un verdadero proceso de acercamiento con la sociedad civil antes de buscar una mejora de las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
El llamado fue hecho en una carta enviada recientemente a las máximas autoridades de la isla y al Ministerio de Relaciones Exteriores cubano.
“Antes de extender una rama de olivo al extranjero, el Gobierno cubano debería primero aceptar de buena fe la rama de olivo que la oposición pacífica le ha extendido reiteradamente”, precisó uno de los párrafos de la carta. “No hay duda de que son muchos los asuntos pendientes entre ambas naciones, como tampoco hay duda de que el diálogo serio y civilizado es la mejor manera de dirimir diferencias y encontrar soluciones mutuamente beneficiosas”.
En meses recientes la presión de la disidencia pacífica para denunciar los atropellos y la falta de garantías se ha mantenido firme a pesar de la política de cero tolerancia de las autoridades cubanas. A mediados del año pasado opositores establecieron grupos de trabajo para impulsar una campaña de difusión en la sociedad civil de la Demanda Ciudadana por otra Cuba.
La Demanda exige a Castro que ratifique los pactos de derechos políticos y civiles de la Organización de Naciones Unidas (ONU) firmados en el 2008. Los disidentes entregaron formalmente la Demanda a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP). Entre otros puntos exige un marco legal y político para el pleno debate de ideas y soluciones a la crisis interna.
Los firmantes del Comité Cubano ProDerechos Humanos y Cubaentretodos subrayaron que ambas naciones tienen una “cuota” de responsabilidad en el estado actual de las relaciones. Sin embargo denunciaron el hecho de que el gobierno cubano tiene mucho que mejorar en varios asuntos de primer orden. En ese contexto la plataforma mencionó el ejemplo del gobierno birmano que, tras décadas de limitaciones y políticas de cero tolerancia, abrió las puertas a un nuevo orden de entendimiento y relaciones con Washington.
“Este proceso de normalización es resultado directo de reformas políticas y económicas emprendidas por el Gobierno birmano que han abierto espacio a sus adversarios políticos y han puesto al país en camino a una transición”, indicó el documento. “A diferencia de los Estados Unidos, Cuba es una nación gobernada por un régimen que no es representativo de los deseos e intereses de la mayoría, y que reprime violenta y sistemáticamente los derechos políticos y económicos de sus ciudadanos”.
La plataforma recordó que desde 1990 ha propuesto consistentemente fórmulas de entendimiento a Cuba.
“Más de veinte años después, con la nación sumida en una crisis aún más profunda, las autoridades de Cuba continúan tratando de desconocer a sus interlocutores naturales”, precisó el documento. “El diálogo debe empezar por casa”.





























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