Washington -- El arzobispo de Boston, el cardenal Sean O’Malley, empieza a ser mencionado como uno de los posibles sucesores del papa Benedicto XVI, pero los católicos estadounidenses están más preocupados por la polémica que rodea a otro de sus cardenales, Roger Mahony.
El corresponsal de la revista National Catholic Reporter ( NCR) en Roma, John Allen, informó el martes a una emisora de Boston de que el nombre del capuchino O’Malley “ha salido a la luz como posible sucesor” de Joseph Ratzinger, quien se retira a fin de mes.
En unas breves notas biográficas que NCR divulgó la semana pasada sobre una veintena de cardenales considerados los candidatos con más posibilidades de elección en el cónclave no se incluyó a O’Malley.
“La novedad en los últimos dos días es que de forma inesperada, y entre muchos de los observadores italianos del Vaticano, entre los más experimentados, de pronto aparece el nombre de O’Malley como otro candidato al que hay que considerar seriamente”, dijo Allen el martes a la radioemisora WBC News Radio 1030 de Boston.
O’Malley se convirtió en arzobispo de Boston en 2003 como sucesor de Bernard Law, quien había renunciado como consecuencia de los escándalos vinculados al abuso sexual de menores cometido por sacerdotes católicos, amparados por sus superiores.
En marzo de 2006 el papa Benedicto XVI elevó al rango de cardenal a O’Malley, quien ha despojado a la Arquidiócesis de Boston del boato adquirido bajo Law y viste regularmente el hábito marrón de su orden.
Al mismo tiempo que empieza a sonar como “papable” O’Malley, los medios estadounidenses dan cuenta de la creciente incomodidad de los católicos por la participación en el cónclave del cardenal Mahony, quien se retiró como arzobispo de Los Ángeles en el 2011.






























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