Hasta cierto punto toser es normal; le permite al cuerpo liberarse de mucosidades y otras sustancias irritantes de la garganta y las vías respiratorias. Sin embargo, existe un límite que determina cuándo una tos empieza a ser considerada como algo anormal.
De acuerdo con un estudio publicado en la edición de enero-febrero del 2013 de Annals of Family Medicine, una tos normal por lo general dura entre 17 y 18 días. Es, generalmente, consecuencia de un virus. Pero, desafortunadamente, la mayoría de las personas piensa que una tos típica debe durar alrededor de una semana y esta discrepancia hace que muchos pacientes acudan a sus médicos y que soliciten antibióticos innecesarios, indican investigadores de la Universidad de Georgia.
Sin embargo, aquella tos que dura más de seis u ocho semanas, ya sea constante o de manera intermitente, podría ser señal de algún problema o enfermedad subyacente, de acuerdo con el pulmonólogo y especialista en cuidados intensivos Gustavo Ferrer, director de la Clínica de Tos de Cleveland Clinic Florida, inaugurada a finales del 2012.
Ferrer se especializó en este campo en Mayo Clinic, en Rochester, y en la actualidad forma parte del equipo multidisciplinario de especialistas que diagnostican y tratan a los pacientes con tos crónica en el centro especializado de Cleveland Clinic, en Weston, donde el objetivo es brindarle al paciente los exámenes especializados bajo un mismo techo y un diagnóstico en un tiempo récord de 24 a 48 horas.
Se calcula que anualmente 23 millones de estadounidenses acuden al médico debido a una tos crónica y esta es, además, la tercera causa más común por la que los pacientes piden una consulta médica.
La tos no es una enfermedad, es un síntoma de que algo no funciona bien, advierte Ferrer.
Para determinarlo, los médicos deben recurrir a un sistema estructurado de diagnóstico y analizar el cuadro clínico.
Como parte de la consulta inicial, Ferrer explica que existe una prueba básica que se realiza en la oficina del especialista, que es la del óxido nítrico exhalado, que, como su nombre lo indica, mide la cantidad de oxido nítrico presente en la respiración y puede indicar la inflamación de las vías respiratorias.
En la historia clínica se investiga el posible contacto del paciente con irritantes en el ambiente, como el humo de cigarrillo, los alergenos, el polvo o ciertos medicamentos.
La tos crónica, además, no discrimina en edad.
“Se puede presentar en niños y en adultos, pero la edad del paciente nos puede guiar en el diagnóstico”, dice Ferrer.
Además, en el diagnóstico puede influir el lugar geográfico. En Latinoamérica, una tos crónica, comenta, levantaría la bandera roja de alarma de una posible tuberculosis, donde esta es una enfermedad común. Sin embargo, en Estados Unidos, esa no es una causa en la que se piense en primera instancia.
Un paso siguiente, puede incluir una radiografía de pecho, que si es anormal enfoca el diagnóstico hacia esa anormalidad.
Si, por el contrario, la radiografía es normal, el proceso de diagnóstico debe continuar para averiguar si la tos puede ser consecuencia de alguna de sus causas más comunes, que suman un 95 por ciento de los casos, y entre las que se enumeran la bronquitis crónica, causada por irritantes ambientales; el asma, la rinitis alérgica, la sinusitis y el goteo nasal posterior; aparte de problemas digestivos, como el reflujo gastroesofágico (GERD), infecciones o medicamentos para la presión arterial.
El síndrome de tos causado por las vías respiratorias altas, llamado goteo postnasal, se genera en una irritación de las vías respiratorias altas y en la hipersensibilidad de los receptores de la tos. Los pacientes se quejan de la necesidad de limpiar constantemente la garganta.
Con el tratamiento adecuado, la tos debe empezar a ceder en una o dos semanas.
Entre otras causas menos comunes de la tos crónica se incluyen alergias, tumores, sarcoidosis, insuficiencia cardíaca congestiva y otras enfermedades pulmonares como la EPOC o enfisema.
En su edición de diciembre del 2012, la Mayo Clinic Health Letter incluye un informe sobre la tos crónica en el que se advierte que a veces puede ser largo el proceso para determinar su causa, pero que es importante hacerlo porque, a su vez, la tos puede ocasionar problemas físicos, como daños a las cuerdas vocales, rotura de vasos sanguíneos pequeños de las vías respiratorias, hernias y hasta rotura de las costillas.
La tos crónica, además, puede interferir con la calidad de vida de la persona, al interrumpir el sueño y dificultar las actividades sociales.
Aunque puede tener más de una causa, los médicos consideran que el 98 por ciento de los pacientes pueden ser tratados con éxito.•




























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