El anuncio de la Florida Atlantic University (FAU) de ponerle a su estadio de football el nombre de una compañía de cárceles privadas, acusada de violaciones a los derechos humanos en distintas partes del mundo, ha indignado a estudiantes de esa institución educativa así como a activistas pro inmigrantes del sur de Florida.
FAU anunció el martes que su estadio se llamará ahora GEO Group Stadium, tras llegar a un acuerdo con la compañía, que incluyó una donación de $6 millones al centro educativo, que serán entregados a lo largo de 12 años. GEO es la empresa dueña del centro de detención para inmigrantes en Pompano Beach, ubicado a unas 10 millas del estadio.
La presidenta de FAU, Mary Jane Saunder, había aceptado inicialmente una entrevista sobre el anuncio, pero al escuchar las preguntas sobre el centro de Pompano Beach, una vocera de la universidad dijo que tendría que regresar la llamada más tarde. Al cierre de esta edición, la universidad dejo de responder a las llamadas de El Nuevo Herald.
Pero en un comunicado, Saunder había elogiado el nuevo nombre del estadio y agradeció el gesto de GEO Group, al hacer la donación más cuantiosa que la universidad haya recibido en su historia.
Este regalo verdaderamente representa la increíble generosidad de GEO Group a FAU y a la comunidad a la que le servimos, afirmó.
Noor Fawzy, una estudiante de Ciencias Políticas en FAU cuyos padres son inmigrantes palestinos, no está tan feliz con la noticia.
Es vergonzoso el hecho de que estén encerrando a gente de color y a inmigrantes como mis padres, dijo la joven de 22 años, miembro electa del Gobierno Estudiantil. No queremos que nuestra universidad esté asociada con un entidad que actualmente está siendo investigada por abusos contra los derechos humanos.
Además de centros de detención en Estados Unidos, GEO Group también tiene cárceles privadas en Sudáfrica, el Reino Unido y Australia, donde en el 2003 perdió un contrato tras evidencia de que los menores detenidos en sus instalaciones sufrieron tratamientos crueles, según reportó The New York Times en el 2011. La compañía, que controla miles de camas en cárceles privadas a nivel nacional, y cuyo valor asciende a casi $3,000 millones, está enfrascada en una demanda multimillonaria relacionada con el maltrato de prisioneros.
De acuerdo con un reporte de la agencia AP, la industria de cárceles privada invirtió $45 millones en cabildeo en la última década.
A Laura Pérez, la noticia del cambio de nombre del estadio le cayó como un balde de agua fría. En el 2010, la familia Pérez estuvo encerrada en el centro de Pompano Beach, conocido como Broward Transitional Center (BTC). El hermano de Laura es ahora estudiante en FAU. Ella no quiso dar el nombre de su hermano para no afectar el proceso del joven ante las autoridades de inmigración.
Es increíble que ahora mi hermano tenga que caminar en la universidad y ver el nombre de un lugar que le trae tan malos recuerdos, dijo Pérez. Lo que GEO Group hace no tiene nada que ver con la educación.
El BTC ha estado involucrado recientemente en controversias, luego de que activistas y prisioneros denunciaran una serie de irregularidades. Algunos de los presos denunciaron a los medios la falta de atención médica mientras que otros argumentan que los han dejado por meses en el BTC a pesar de que reúnen los requisitos que exige el gobierno federal para poder permanecer temporalmente en el país.
Por su parte, un representante de GEO Group explicó en un comunicado enviado a El Nuevo Herald que la donación está destinada a ayudar con las prioridades académicas y los programas atléticos de FAU. La sede de GEO Group está en Boca Ratón, y el presidente de la empresa, George Zoley, es ex alumno de FAU y ex presidente de la Junta de Directores de la universidad.
A menudo las compañías son criticadas por no involucrarse en suficientes actividades filantrópicas, declaró Pablo E. Páez, vicepresidente de Relaciones Corporativas de GEO Group. Nosotros creemos en la importancia de la buena participación comunitaria de una corporación.
Páez defendió la administración del BTC y negó que haya irregularidades en cuanto al trato de los inmigrantes encarcelados. Dijo que durante la acreditación independiente más reciente, BTC obtuvo una puntuación perfecta en cuanto a la calidad de sus operaciones.
Pero para María Rodríguez, directora ejecutiva de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), el nombramiento del estadio en honor a GEO Group es insultante.
¿Hasta dónde hemos llegado?, preguntó Rodríguez. Parece que la industria carcelaria no se conforma con comprar políticos. Se enriquecen descaradamente con billones de dólares de nuestros impuestos para la caza injusta de inmigrantes y ahora las universidades se lo celebran. ¿Dónde está la vergüenza?.





























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