Un ex candidato que está siendo investigado por el FBI conjuntamente con el ex representante federal David Rivera tiene fijada fecha del viernes para ser acusado formalmente de delitos federales en relación con las finanzas de su campaña, revelaron fuentes a The Miami Herald y El Nuevo Herald.
Los cargos presentados contra Justin Lamar Sternad provienen de una investigación hecha por los periódicos, la cual encontró por primera vez discrepancias en sus informes de finanza de la campaña al Congreso el pasado agosto.
El FBI empezó entonces a investigar a Sternad, cuyos informes pudieron haber ocultado hasta $100,000 en servicios y volantes enviados por correspondencia, algunos de los cuales atacaban a un rival demócrata de Rivera, quien es republicano.
Sternad tiene cita para comparecer el viernes por la mañana ante el tribunal federal, acusado de mentir en sus informes federales de campaña para esconder la fuente de fondos secretos canalizados hacia su candidatura para el Congreso. Sternad está acusado además de conspirar con otros como parte del supuesto plan para estafar al gobierno de Estados Unidos.
Se espera que Sternad, quien está cooperando con las autoridades, se declare inocente. Su abogado, Enrique Rick Yabor, se negó a comentar al respecto.
Aunque Rivera es uno de los sujetos de la investigación, su nombre no aparece por ninguna parte en el acta de acusación de Sternad, indicó una fuente a los periódicos.
Sternad y dos contratistas de campaña que hicieron trabajos para él han hablado con el FBI y un gran jurado federal para describir la participación de Rivera en la voluble candidatura de Sternad al Congreso, la cual terminó el 14 de agosto al perder ante el demócrata Joe García, quien luego derrotó a Rivera en las elecciones generales.
Una amiga cercana de Rivera, Ana Alliegro, trabajó como gerente de campaña de Sternad y repetidas veces llevó gruesos fajos de dinero a Rapid Mail & Computer Service, declaró el dueño del establecimiento John Borrero a The Miami Herald, El Nuevo Herald y luego al FBI.
Otro contratista, Hugh Cochran de Campaign Data, aseguró a The Herald y a los agentes del FBI que habló con Rivera acerca de hacer consultas informáticas para identificar a los votantes a quienes se enviarían los diferentes volantes por correspondencia.
Un tercer contratista, Expert Printing, entregó los volantes pero se ha negado a hablar con The Herald y El Nuevo Herald.
Rivera ha negado haber hecho nada indebido. No pudo ser localizado el jueves para que comentara al respecto.
Alliegro, quien se suponía que debía hablar con el FBI en septiembre, no se presentó a sus encuentros con agentes federales y se rumora que está en el extranjero. Inicialmente, los padres y el abogado de Alliegro no conocían su paradero. Ahora ella ha estado en contacto con ellos.
Sin el testimonio de Alliegro, las autoridades federales podrían tener dificultades para determinar los verdaderos vínculos de Rivera con los fajos de billetes no reportados que financiaron la campaña de Sternad.
Sternad se convirtió en blanco de una pesquisa del FBI poco después de que se publicara una serie de historias en The Miami Herald y El Nuevo Herald cuestionando su campaña durante las primarias demócratas. Sternad había enviado al menos una docena de volantes por correspondencia bien diseñados y centrados en diferentes grupos de votantes: medioambientalistas, afroamericanos, partidarios de medidas de inmigración de línea dura y personas de tendencias rurales.






























Mi Yahoo