Un narcotraficante convicto de Miami-Dade, desempleado durante la última década, descubrió un modo de hacer dinero fácil cobrando $12 millones en cheques fraudulentos de devolución de impuestos durante cinco meses del año pasado, afirmaron las autoridades.
Frankie Jermaine Anderson se embolsilló 20 por ciento del botín, dio el 30 por ciento al propietario de una tienda de cambio de cheques de Perrine identificado solamente como J.C. y entregó la otra mitad a los que lo proveyeron de los cheques de devolución, según una acusación criminal.
Anderson está acusado de cobrar miles de cheques de devolución de impuestos en el negocio de J.C., J&S Taxes, entre febrero y junio del 2012. La tienda había manejado anteriormente sólo entre $5,000 y $15,000 al mes en transacciones de cheques, de acuerdo con la acusación.
Anderson, de 40 años, fue arrestado el martes por cargos de conspiración para estafar al gobierno de EEUU, robo de dinero federal y robo de identidad con agravantes. Comparecerá en una audiencia en el tribunal federal de Miami el lunes, y su instrucción de cargos tendrá lugar el 6 de marzo.
Todo el mundo es inocente hasta que se pruebe su culpabilidad, afirmó el jueves el abogado de Anderson, Joshua Sheskin, a The Miami Herald. Para eso es que se hacen los juicios.
El supuesto plan de Anderson aunque nada inusual en una de las capitales de robo de identidad y fraude de devolución de impuestos de la nación es asombroso, sin embargo, por el valor total de los cheques del Departamento del Tesoro cobrados en un plazo de tiempo tan breve.
Agentes del IRS arrestaron inicialmente a Anderson en una operación encubierta a fines de noviembre, cuando fue capturado con 35 cheques de devolución de impuestos del Tesoro por un total de $119,165 que estaba supuestamente tratando de cobrar a través de un agente encubierto en Miami y una fuente confidencial que se le había acercado semanas atrás.
El fiscal Michael Berger afirmó que entre los cheques de devolución de impuestos, obtenidos fraudulentamente y en posesión de Anderson había uno a nombre de una persona difunta, identificada como T.C.
Tras su arresto del 28 de noviembre, Anderson confesó la estafa usando la tienda de cambio de cheques de Perrine a los agentes del IRS, según la acusación criminal. La acusación indicó que el dueño de la tienda J.C. admitió que esos cheques habían sido obtenidos por medio del fraude, pero no ha sido acusado.
Anderson acordó además brindar los nombres y los contactos de las personas que le brindaron los miles de cheques fraudulentos de devolución de impuestos. En una confesión por escrito, admitió que había obtenido cheques de devolución de impuestos del Tesoro de diversas personas en la calle.
Pero cuando Anderson no entregó la información a las autoridades, fue arrestado de nuevo esta semana.
Hasta donde yo sé, mi cliente no tiene intención alguna de cooperar con las autoridades, ni tampoco ha cooperado, afirmó su abogado Sheskin.
La supuesta estafa de cobro de cheques hizo de Anderson un nuevo rico en cuestión de meses.





























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