Como todo lo que nos rodea, el lugar de trabajo también se ha ido adaptando a los nuevos estilos de vida, a los avances de la tecnología y a las presiones del medio ambiente. Para muchos, las barreras entre el hogar y la oficina han desaparecido y lo mismo se tiene la computadora en la sala, que el equipo de ejercicios entre los archivos. Es tan común comenzar a laborar desde la mesa de comer o tener una conferencia por teléfono desde la cocina en ropa de dormir, como tener cámaras de supervisión en el escritorio para estar al tanto de todo lo que sucede en la intimidad del domicilio.
Sin embargo, no es solo en el territorio social que el lugar de trabajo ha evolucionado. Cada vez son más los edificios que se rigen por las nuevas regulaciones ambientales y donde es evidente el esfuerzo por conservar la energía y evitar la contaminación. En Miami son muchas las construcciones que aspiran a obtener los incentivos que se ofrecen cuando un edificio es considerado verde.
La firma de contadores Morrison, Brown, Argiz & Farra, LLC (MBAF), eligió para expandir sus oficinas un edificio certificado por LEED, la agencia gubernamental que supervisa la energía y el ambiente en la construcción. En sus nuevas oficinas en la Avenida Brickell, centro de la actividad financiera de Miami, el diseño llevado a cabo por la firma ADD Inc, con la colaboración de Stuart Rosenberg, refleja estos cambios por medio de la selección de materiales, equipo, tecnología y arte. Carolina Argiz Orozco, gerente de mercadeo de MBAF y colaboradora en el diseño del espacio, explica que los diseñadores trabajaron con los clientes a lo largo del proceso y el resultado es un ambiente donde sienten que pueden comunicarse y ser más productivos sin olvidarse del entorno privilegiado donde se encuentran.
Cuando las puertas del elevador se abren, lo primero que se ve es el cielo de Miami, donde ni el escritorio de recepción ni los muebles obstruyen las vistas. Los pisos claros, las alfombras neutrales, las superficies transparentes, sirven de marco al espectáculo natural de la ciudad. Los grandes toques de color y forma lo da la impresionante colección de arte con que cuenta la firma. Wifredo Lam, al que Carolina Argiz Orozco llama el maestro domina el salón principal, y lo rodean los discípulos como Carlos Alfonso, José Bedia, Gómez Peralta, Cacho, y Los carpinteros. El arte y el diseño de colección también incluye clásicos modernos. Algunas piezas son las sillas de Warren Platner, de Mies van der Rohe y de Pollock.
Las paredes que rodean el área de conferencia y las oficinas particulares son de vidrio y solo una ancha franja grabada sirve de privacidad lo que permite que la luz se filtre hasta el interior. Los paneles en las estaciones de trabajo, diseñadas por Teknion, apenas sobrepasan la altura de los escritorios, lo que contribuye también a que el ambiente se ilumine naturalmente reduciendo así el consumo eléctrico. Las barreras verticales entre las áreas de trabajo son mínimas siguiendo las nuevas tendencias en cuanto a la comunicación directa y productividad entre el equipo de trabajo. Incluso, algunas de estas particiones simplemente desaparecen cuando se pliegan conectando dos o tres espacios contiguos.
Sin embargo, el lugar preferido de todos en MBAF es el espacio de recreo de los empleados, el café. Inspirado en un café neoyorquino, el lugar es amplio rodeado por vistas de la ciudad, con mesas altas, cocina completa, refrigeradores comerciales y grandes pantallas de televisión. Es fácil imaginarse como sería un viernes después del trabajo. •
Gisela López-Mata es profesora de diseño y diseñadora, Lopez-Mata Architects.


























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