Un ex candidato cuyas sospechosas finanzas de campaña llevaron a una investigación por parte del FBI del ex representante federal de Miami David Rivera, fue acusado el viernes en una corte federal de tres delitos graves.
Esposado en sus muñecas, cintura y pies, Justin Lamar Sternad se declaró no culpable de cargos de conspiración, falso testimonio y contribuciones ilegales de campaña.
Se espera que Sternad llegue a un arreglo extrajudicial al cooperar con las autoridades federales en su investigación de Rivera y la amiga cercana del ex representante Ana Alliegro, quien manejó la desastrosa campaña para las primarias demócratas para una banca en el Congreso federal en un distrito que se extiende de Kendall a Cayo Hueso.
Ni Rivera ni Alliegro aparecen mencionados por su nombre en el documento de acusación federal de 10 páginas, que menciona a otros conspiradores de Sternad no identificados, quienes entregaron personalmente efectivo y cheques a proveedores de campaña.
En total, Sternad recibió durante el pasado verano al menos $81,486 en efectivo y cheques no informados, indicó el documento de acusación. El dinero ayudó a pagar algunos volantes que atacaban a un rival demócrata del republicano Rivera.
Este fue un mensaje para Rivera. Es una previa de lo que parecerá la acusación formal contra Rivera, declaró David S. Weinstein, quien una vez encabezó las acusaciones federales de corrupción pública en el Distrito Sur de la Florida, a The Miami Herald y El Nuevo Herald después de revisar el caso.
Rivera, quien ha mantenido su inocencia, se negó a hacer comentarios, pero mencionó pasadas declaraciones en las que dijo que nunca ha sido informado por las autoridades de una investigación federal.
Weinstein destacó que el documento de acusación indica que los fiscales buscan un pez grande. Una señal de la cooperación de Sternad: fue acusado mediante una hoja de información presentada directamente por los fiscales, en vez de por una acusación formal de un gran jurado.
La información acusadora contra Sternad es casi tres veces más larga que las hojas típicas de información y se presentó con detalles números de cheques, nombres de cuentas bancarias, fechas de transacciones que indican lo que Rivera enfrenta, declaró Weinstein.
Stenard enfrenta una pena máxima de cinco años de prisión y $250,000 por cada cargo, pero probablemente obtenga una sentencia mucho menor, afirmó Weinstein, al destacar que el acusado pudo enfrentar cargos mas serios de lavado de dinero.
Está claro que Stenard está hablando, está diciendo lo que sucedió y lo que sabe, declaró Weinstein. Si esto fuera una información estándar, y no un disparo contra Rivera, no hubiera tenido todos los detalles que se ven.
Pero, según Weinstein, Rivera podría ser difícil para la fiscalía, porque no está claro dónde se encuentra Alliegro.
Se suponía que Alliegro se reuniera en septiembre con los agentes del FBI, pero no lo hizo e inicialmente desapareció. El abogado Mauricio Padillo, quien asistió a la audiencia de Sternad, señaló que no podía hacer un comentario sobre su clienta.






























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