Ignorando las recomendaciones de gobiernos democráticos y la comunidad internacional sobre la integridad y el respeto de las libertades individuales, Cuba reforzó en los últimos cinco años su temida política de mano dura y cero tolerancia.
El número de cubanos convictos o en espera de juicio por delitos políticos aumentó de 45 en marzo del 2012 a 90 este año, según un reporte de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), radicada en La Habana.
La semana pasada varias integrantes de las Damas de Blanco, incluyendo su directora y portavoz, Berta Soler, fueron detenidas en la capital y sometidas a incómodos interrogatorios. El delito: realizar un acto de recordación en homenaje a su fallecida fundadora, Laura Pollán.
La situación de los derechos humanos ha empeorado visiblemente, declaró Elizardo Sánchez Santa Cruz, director de la CCDHRN.
En su afán de controlar todos los frentes y hacer a un lado cualquier foco de oposición, las autoridades de la isla también ordenaron más arrestos indiscriminados y deportaciones al interior de la isla, según informes de la CCDHRN. Asimismo fueron acosados sistemáticamente periodistas independientes y ciudadanos comunes por sus creencias religiosas, como protestantes y evangelistas, de acuerdo con testimonios y denuncias recopiladas por Hablemos Press, una agencia de noticias en La Habana.
La mano dura del gobierno se ha hecho notar más en un año que estuvo salpicado por hechos que algunos sectores interpretaron como una posibilidad de cambio, tales como el trabajo por cuenta propia y ajustes a la política de viajes. Pero el hecho es que poco o nada ha cambiado para bien tras la designación de Raúl Castro al frente del Consejo de Estado hace cinco años, y la firma, cuatro días después, de los dos instrumentos más importantes en materia de derechos humanos ante Naciones Unidas.
El desconocimiento de los acuerdos firmados provocó la movilización de más de 100 figuras de la oposición dentro y fuera de la isla, quienes presentaron el documento de protesta Demanda ciudadana por otra Cuba.
El documento critica abiertamente a las autoridades sobre los obstáculos a la libertad de movimiento y las restricciones al uso de la internet, entre otros.
La oposición ha denunciado en innumerables ocasiones que la Seguridad del Estado recurre a la violencia física y las amenazas indiscriminadas. En cinco años, las denuncias han subido de tono y la preocupación internacional, también.
La mayoría son golpeados durante o después de su detención. Este tipo de arrestos indiscriminados, desde unas pocas horas hasta varios días, tiene como fin intimidarlos o bloquear las reuniones previstas de la oposición.
El deterioro es alarmante. Hay un incremento de la represión, de hecho esta semana hemos recibido denuncias de varios actos de repudio. Así está la situación. No hay respiro, constantemente están detrás de nosotros, declaró Roberto de Jesús Guerra, director de Hablemos Press.
Agregó que más de una veintena de periodistas de su agencia han sido arrestados temporalmente en un periodo de seis meses. El caso más preocupante: el del reportero de investigación Calixto Martínez.






























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