DAMASCO -- El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió este domingo que su país no se callará ante los crímenes cometidos por el régimen del presidente sirio, Bashar al Asad, después de que la oposición criticara la falta de acción de la comunidad internacional.
No nos callaremos ante estos crímenes perpetrados contra el pueblo. No nos callaremos ante el dictador brutal en Siria, insistió Erdogan, en un discurso pronunciado en Charjah (Emiratos Árabes Unidos).
Desde el comienzo de la revuelta popular siria en marzo de 2011, Turquía rompió relaciones con el régimen de Asad al que pide que se vaya. Ankara apoya a los rebeldes contra el régimen de Damasco, alberga a unos 200,000 refugiados sirios y acoge la mayoría de las reuniones de los opositores sirios.
Por su parte, el gobierno de Damasco denuncia con frecuencia el papel destructor de Turquía en la crisis siria y acusa de manera sistemática a Ankara y a varias capitales occidentales y árabes del Golfo de incitar a la guerra.
Precisamente será en la ciudad turca de Estambul donde los opositores se reunirán el 2 de marzo para decidir la formación de un gobierno encargado de administrar los territorios sirios en manos de los rebeldes, según un portavoz de la Coalición Nacional Siria.
El sábado la Coalición de la oposición anunció que suspendía su participación en varias reuniones en el extranjero para denunciar el silencio internacional sobre los crímenes cometidos por el régimen, después de que el viernes el lanzamiento de varios misiles contra la ciudad de Alepo (norte) causara al menos 58 muertos, entre ellos 36 niños, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Un poco más tarde, el sábado por la noche, Washington condenó estos disparos contra un barrio del este de Alepo. Esta serie de ataques brutales son las últimas demostraciones de la crueldad del régimen sirio y de su falta de compasión hacia el pueblo sirio al que pretende representar, afirmó la portavoz del departamento de Estado, Victoria Nuland, en un comunicado.
Sobre el terreno, la violencia causó estragos en varias regiones del país, donde un balance provisional del OSDH eleva la cifra de muertos del domingo a 63 (23 rebeldes, 23 soldados y 17 civiles).
Este domingo, el conflicto le costó la vida también a un periodista francés freelance Olivier Voisin que murió en Turquía por las heridas que sufrió al ser alcanzado por los estallidos de obús en la región de Idleb (noroeste), según el ministerio francés de Relaciones Exteriores.
Intensos combates tenían lugar en los alrededores de una academia de policía en el oeste de la provincia de Alepo, último bastión de las tropas leales al régimen en esta zona, según el OSDH, una ONG con sede en Gran Bretaña que se apoya en una red de militantes y fuentes médicas en el terreno.
Por su parte, la televisión oficial siria informó de enfrentamientos entre las fuerzas del régimen y grupos terroristas armados (término con el que designan a rebeldes y opositores sirios) que intentaron atacar la Academia de policía y sufrieron pérdidas.



























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