Por su lugar en la tabla (1ro vs 12do), parecía que el Heat se llevaría una cómoda victoria en casa ante los Cavaliers, pero ya se sabe que en la NBA no hay enemigo pequeño y por poco se lleva un buen susto.
El equipo de Miami tuvo que jugar otro gran cuarto parcial para poder voltear el marcador e imponerse 109-105 a Cleveland, y de ese modo alcanzar su triunfo número 11 de forma consecutiva.
El Heat convirtió el choque en un partido emotivo no por su buen hacer, sino por jugar un tercer cuarto para el olvido. Así que tuvo que apelar a lo mejor de su repertorio para poder sofocar la rebelión de los Cavs y sacar a flote la nave en el último suspiro.
Fue bueno vernos mostrar algún poder de recuperación al final y tener que pelear por eso, dijo el entrenador del Heat Erik Spoelstra. Ellos fueron muy competitivos y nosotros tuvimos buenas posesiones al final.
LeBron James apoyado en sus clavadas espectaculares, fue el mejor del Heat con 28 puntos, seguido de cerca por un heroico Dwyane Wade con 24 (15 en el cuarto parcial). Mientras los francotiradores, Mario Chalmers con 16, Shane Battier con 14 y Ray Allen con 11, también contribuían a la victoria.
En tanto Chris Bosh, quien tuvo una noche pálida con siete puntos fue clave en los minutos finales.
Hemos estado antes en esta situación y nos vimos forzados a sacar nuestro juego al final, comentó Bosh. Pienso que estamos donde debemos estar.
Por los Cavs Dion Waiters con 26 unidades, CJ Miles con 19 y un crecido Kyrie Irving con 17 se convirtieron en una pesadilla para la defensa de Miami.
La primera mitad terminó con los números invertidos 64-46, los cuales dejaban constancia de lo sucedido en los dos cuartos, donde solo hubo un equipo en la cancha, el Heat, y un jugador, LeBron James.
Cleveland comenzó bien y tomó ventaja al comienzo del juego, pero tuvo mala suerte. En la primera mitad del parcial vio como James ganaba el concurso de clavadas en la AAA y como, gracias a ello, la pizarra cambiaba notablemente de dueño, al terminar el primer cuarto favorable a Miami 33-20.
El Heat continuó encendido al inicio del segundo, pero poco a poco se fue enfriando permitiendo que los Cavaliers le recortaran un poco la ventaja. Spoelstra pidió tiempo y el equipo reaccionó, poniendo tierra de por medio, para marcharse a los vestuarios con una cómoda ventaja de 18 puntos, los mismos que ya sumaba King James..
En el tercero pasó lo impensable.
El Heat se olvidó de atacar y de defender y el equipo de Cleveland liderado por un Irving, que demostró que tiene argumentos suficientes para brillar en la NBA, se lanzó a por todas y su esfuerzo tuvo premio. Poco a poco fue cerrando la brecha hasta empatar el encuentro y cerrar el parcial arriba en el marcador 81-82.
La amnesia siguió azotando al Heat durante la primera parte del último cuarto y los visitantes aprovecharon para aumentar a ocho su ventaja, pero eso fue todo. Aunque le costó un mundo, el equipo de Miami logró borrar la diferencia e irse arriba en el ocaso del encuentro, para llevarse así una sufrida victoria ante unos sorprendentes Cavaliers.




























Mi Yahoo