A un mes y medio de la contienda municipal en Coral Gables, el alcalde Jim Cason, quien aspira a la reelección, y su retador, el concejal Ralph Cabrera, expresaron sus diferencias sobre un millonario programa de mejoramiento urbano en marcha y la estrategia local de seguridad pública.
Cason, de 68 años, declaró que de ganar en las urnas el próximo 9 de abril continuará con el asfaltado de calles, la reparación de veredas y la arborización de jardines municipales entre otras obras del llamado Programa de Embellecimiento de Vecindarios iniciado el año pasado.
Busco la reelección para culminar un programa de ambiciosos proyectos, afirmó Cason, un ex diplomático que dirigió la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, recordado por sus constantes enfrentamientos contra el régimen castrista.
Cason indicó que en menos de nueve meses la municipalidad ha pavimentado 30 millas de calles del norte de esa ciudad y ahora trabajan en el asfaltado de otras 25 millas en la zona central.
Todo esto representa una década de trabajo en menos de un año, comentó Cason, nacido en Nueva Jersey. Ahora vamos a rehacer todas las aceras y a seguir arborizando Coral Gables.
El programa también considera construir un centro de ancianos financiado con $3.5 millones de fondos municipales y una contrapartida condal de $1.5 millones.
La respuesta crítica de Cabrera no se hizo esperar. Aseguró que Cason y el administrador municipal, Pat Salerno, han comprometido fondos de la Ciudad en el desarrollo de proyectos cosméticos para obtener réditos políticos en las elecciones de abril.
La administración se ha enfocado en obras cosméticas, denunció Cabrera, de 55 años y quien cumple el límite de términos como concejal. Se están haciendo cosas bonitas sólo para sacarse una foto en un año electoral, cuando en realidad hay otras prioridades que preocupan a la comunidad.
Cabrera, un empresario cubano dedicado al corretaje de seguros comerciales, se refirió al aumento de los robos en la ciudad. Indicó que uno de los casos más sonados es el asalto a mano armada que hace un mes ocurrió en el emblemático Hotel Biltmore.
El 21 de enero, a las 4 a.m., tres sujetos con pañuelos en los rostros llegaron en un Nissan Maxima marrón, sometieron a un empleado de una oficina administrativa del hotel y robaron unos $15,000. La instalación se encuentra a sólo una milla y media del edificio municipal.
No estoy diciendo que tenemos una ola de delitos, pero debemos reconocer que tenemos un problema, afirmó Cabrera. Lo más importante es mandarles un mensaje a los delincuentes: cuando entren a Coral Gables van a ir presos. Eso hay que hacerlo ya, con liderazgo, no esperar un estudio para luego hacer los ajustes necesarios.
Cason minimizó las alegaciones de Cabrera y sostuvo que se trataba de argumentos electorales que pretenden crear una crisis inexistente para fortalecer su campaña.
No negamos que hay delito, pero la realidad es que somos una ciudad muy segura, enfatizó Cason. Sabemos con detalle dónde están los problemas y tenemos a nuestra policía vigilando.





























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