Bailando y quemando calorías, esta compañía radicada en Hallandale, Florida, ha disparado un modelo de negocios hasta las nubes, consiguiendo en los últimos cuatro años un crecimiento del 700 por ciento. Transformando el ejercicio en una fiesta, Zumba Fitness se convirtió en la empresa del año en los Estados Unidos el año pasado, según la revista de negocios Inc., y cuenta ya con más de 14 millones de entusiastas que lo practican alrededor del mundo.
Beto Pérez, Director Creativo y cofundador y sus socios Alberto Perlman y Alberto Aghion, los tres colombianos, entendieron que al negocio del ejercicio le faltaba sabor, y apostaron en grande a este sueño que es hoy por hoy una empresa millonaria. Todo comenzó en los años 1990 cuando Pérez enseñaba su tradicional clase de aeróbicos, en su natal Cali; su pasión por el baile y la música lo llevaron a implementar un modelo novedoso de ejercicio, en el que el gimnasio parecía más bien una pista de baile.
Yo era profesor de aeróbicos, pero al mismo tiempo bailaba. Un día llegué a dictar mi clase y olvidé llevar la música, lo único que llevaba conmigo era un cassette con mezclas de canciones bailables, entonces lo puse a sonar y así mismo hice mi clase. Me di cuenta de que todos estaban sonriendo, bailando y sudando, y a partir de ahí supe que eso era lo que quería hacer: convertir el ejercicio en algo divertido, algo así como una terapia para todos, dijo Pérez a El Nuevo Herald.
Luego me mudé para Bogotá, en donde daba clases y también trabajaba como coreógrafo para Sony Music con artistas como Shakira, pero yo quería más, y decidí mudarme a Estados Unidos. Comencé dando mi clase en Aventura, y allá me encontré con muchos alumnos míos que tenía en Bogotá. Un día una de mis alumnas me presentó a su hijo, Alberto Perlman quien vio la clase detrás del vidrio, y se convenció de que había algo allí, cuenta el colombiano, agregando que tanto Perlman como él comenzaron este negocio sin dinero.
Más adelante se unió el tercer Alberto (Aghion), actual Jefe de Operaciones y Presidente, y en el 2001 crearon Zumba, un nombre que suena a rumba, pero que es a la vez pegajoso en cualquier idioma. Arrancaron con la idea de hacer un video, que grabaron en la playa y que se comenzó a comercializar, pero es el modelo de negocio que se implementó con el tiempo donde está el éxito de esta compañía.
Zumba funciona como una licencia; nosotros capacitamos a los instructores para que enseñen la clase bajo los mismos estándares, y ellos pagan $30 al mes. A estos profesores les ofrecemos guía constante, música, videos, publicidad y todos lo necesario para que den una clase de calidad. Nuestra función es hacer que los instructores sean buenos, para que así mismo convoquen más alumnos. Hace cuatro años teníamos dos millones y ahora contamos con más de 14 millones de seguidores, asegura Perlman, CEO y cofundador de Zumba Fitness.
Una vez establecido el modelo, la fiesta no se ha detenido, abriéndole campo a otras modalidades de Zumba, como Zumba Gold, para alumnos de edad avanzada, Zumbatomic para niños, o Zumba Toning, para aquellos que quieren tonificar el cuerpo. A su vez, la música se ha convertido en parte crucial del producto, ya que artistas de la talla de Pitbull, Daddy Yankee o Don Omar se han sumado al negocio con temas creados para las rutinas de ejercicio, participando así del éxito y agregándole un nicho más a este mercado.





























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