Washington -- La Casa Blanca intensificó el domingo su campaña para evitar los recortes de gastos programados para cada uno de los estados en menos de una semana, dando a conocer las estimaciones de lo que las reducciones podrían significar para todos los estados.
En California, por ejemplo, 1,210 maestros y asistentes podrían perder sus puestos de trabajo, según la Casa Blanca. En la Florida, 7,450 niños menos podrían recibir vacunas contra las enfermedades. En Carolina del Norte, 800 víctimas de la violencia doméstica podrían quedarse sin tratamiento.
Esta es una pequeña muestra de las consecuencias en los estados de todo el país, en todo, desde la educación y la defensa nacional, hasta el medio ambiente y la salud pública, dijo Jason Furman, subdirector principal del Consejo Económico Nacional.
Cinco días antes de que los recortes entren en vigor, los funcionarios del gobierno, los miembros del Congreso y los gobernadores continuaban inculpándose entre sí mientras hacían advertencias sobre las graves consecuencias posibles.
Los recortes automáticos conocidos en Washington como secuestros son el resultado de un acuerdo bipartidista del 2011 para elevar el tope de la deuda del país. El Congreso acordó que si un comité de 12 miembros no podía encontrar maneras de reducir el déficit en $1.2 billones durante la próxima década, los recortes vendrían de los gastos del gobierno.
Este secuestro entra en vigor porque los republicanos han escogido que entre en vigor, dijo Dan Pfeiffer, alto asesor de Obama. Ellos han tomado esa decisión.
La primera ronda de recortes que ahora se estima en $85 mil millones se fijó para comenzar en enero. Pero la Casa Blanca y el Congreso acordaron retrasarla hasta el 1ro. de marzo, como parte de un acuerdo que elevó los impuestos al 1 por ciento de los estadounidenses más ricos.
Los republicanos en la Cámara de Representantes han votado dos veces para reemplazar el secuestro del presidente Obama con recortes de gastos más inteligentes, dijo Michael Steel, portavoz del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, republicano por Ohio. La Casa Blanca tiene que dedicar menos tiempo a explicar a la prensa lo malo que será la reducción y más tiempo a trabajar realmente para detenerla.
Obama ha instado al Congreso a retrasar las reducciones, incluso durante unos pocos meses, mediante la aprobación de un paquete de recortes modestos e ingresos adicionales mediante la eliminación de lagunas fiscales que benefician a ciertas industrias o a los ricos.
Pero muchos republicanos se oponen a los aumentos en los ingresos. Algunos quieren que los recortes se produzcan, mientras que otros están considerando cambiar la ley para permitir que las agencias pudieran determinar la forma de administrar mejor las reducciones.





























Mi Yahoo