Estados Unidos busca extradición de dos detenidos en Venezuela

 

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Dos hombres que huyeron cuando un venezolano fue arrestado el año pasado en el aeropuerto de Opa-locka están recluidos en una cárcel de Caracas y Estados Unidos prepara una solicitud de extradición para que sean juzgados en el sur de la Florida por tráfico de drogas, según documentos presentados en el tribunal federal de Fort Lauderdale.

Paul Córdoba y su hijo Marlon están presos en el centro de detención de El Rosal en el municipio de Chacao del este de Caracas, según un documento que presentaron abogados de la defensa de Jefferson Castillo. Por otra parte, un documento presentado por fiscales federales indica que la embajada de Estados Unidos en Caracas alertó al gobierno venezolano el 14 de febrero que Washington desea la extradición de los detenidos. Una nota diplomática de la embajada a la cancillería venezolana indica que el gobierno prepara la solicitud formal de extradición.

“El Departamento de Estado y el Departamento de Justicia de Estados Unidos se encuentran interesados ​​en continuar con la extradición de los mencionados ciudadanos”, dice la nota, disponible en el tribunal de Fort Lauderdale. “Los documentos correspondientes serán consignados oportunamente ante las autoridades venezolanas”.

Aunque se sabía de antemano que Paul y Marlon Córdoba estaban detenidos en Venezuela, el documento menciona la ubicación precisa de la cárcel donde se encuentran recluidos -- detalle que no era conocido. También es la primera vez que el gobierno estadounidense reconoce en documentos judiciales que desea su extradición.

El caso ha atraído atención debido a que un helicóptero de prensa logró filmar el momento en que agentes federales arrestaban a Castillo en el aeropuerto de Opa-locka el 5 de marzo del 2012.

Castillo, también venezolano, posteriormente se declaró culpable de hacer depósitos “estructurados” en bancos locales. El dinero era, según los fiscales, producto de los ingresos por la venta de cocaína supuestamente traída de contrabando por Paúl y Marlon Córdoba desde Venezuela.

Los dos hombres son pilotos de aviones ejecutivos y supuestamente se encontraban dentro de un pequeño avión en el aeropuerto de Opa-locka el día en que Castillo fue detenido, según funcionarios federales familiarizados con el caso.

Cuando se percataron del arresto de Castillo, según funcionarios federales, Paúl y Marlon Córdoba abandonaron el avión en Opa-locka y huyeron hacia un aeropuerto en Fort Lauderdale donde abordaron otra nave hacia Texas. Desde ahí cruzaron la frontera hacia México y luego viajaron a Caracas, dijeron las fuentes.

El encausamiento federal acusa a Paul y Marlon Córdoba de haber sido los tripulantes de un avión ejecutivo que partió de Valencia, la principal ciudad industrial de Venezuela, con destino al Aeropuerto Ejecutivo de Fort Lauderdale en el 2009 con más de 300 kilos de cocaína.

Castillo supuestamente aguardaba el arribo del avión en el aeropuerto de Fort Lauderdale, haciendo de centinela en caso de que hubiera policías en el lugar, según documentos de la corte.

El fiscal federal a cargo del caso, Richard Gregorie, declaró en la corte también que en otros vuelos Paul y Marlon Córdoba trajeron más de 700 kilos de cocaína desde Venezuela.

Eventualmente, los agentes federales del caso detuvieron a más de media docena de personas en el sur de la Florida, entre ellas la madre de Paul. Castillo es el único de los acusados en declararse culpable de uno de los cargos. Los otros están en espera del juicio, a excepción de Paul y Marlon Córdoba que están en Caracas.

Desde que se declaró culpable, Castillo ha estado colaborando con investigadores federales para desentrañar el presunto tráfico de drogas, según funcionarios federales familiarizados con el caso.

Gregorie ha declarado en la corte que Paul Córdoba, además de ser el principal acusado del caso, ha servido previamente como informante de la DEA en otros casos.

El juicio ha sido demorado en varias ocasiones debido a que la defensa quiere interrogar a Paul y Marlon Córdoba en la cárcel de Caracas. Pero ni los abogados de la defensa ni el gobierno federal se han puesto de acuerdo sobre la forma en se realizarían estas entrevistas.

Gregorie ha dicho en la corte que sería extremadamente complicado arreglar las entrevistas que desean los abogados defensores debido a la relación tensa que desde hace tiempo existe entre Estados Unidos y Venezuela.

La jueza federal Robin Rosenbaum, que supervisa el caso, ha programado una audiencia para el 30 de abril para determinar si el caso puede proceder a la etapa del juicio.

Rosenbaum ha ordenado a los fiscales presentar una moción para el lunes explicando si los interrogatorios de la defensa a Paul y Marlon Córdoba pueden llevarse a cabo pronto.

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