Argentinos se las ingenian para conseguir dólares en Uruguay

 
 

Personas esperando en línea para extraer dinero de un cajero automático en la Colonia del Sacramento, Uruguay
Personas esperando en línea para extraer dinero de un cajero automático en la Colonia del Sacramento, Uruguay
MARIO GOLDMAN / AFP

Agence France Presse

Las filas de argentinos frente a los cajeros automáticos de la tranquila ciudad de Colonia del Sacramento, en el suroeste de Uruguay, se han convertido en paisaje habitual ante las restricciones en su país para la compra de dólares.

Son las 11 de la mañana y el cajero frente a la plaza central de Colonia del Sacramento, a solo una hora de barco de Buenos Aires, ya tiene una fila de 15 personas, la mayoría argentinos.

“Quiero viajar y me está costando conseguir dólares en Argentina, no conseguís nada”, dice Claudia, de unos 50 años, que prefiere omitir su apellido y asegura que es la primera vez que cruza el Río de la Plata para aprovisionarse de dólares.

Con una mochila como único equipaje y mucha paciencia, los argentinos intercambian datos sobre límites de montos a retirar, qué tarjetas sirven o cómo es el procedimiento, mientras esperan en promedio dos horas para acceder al cajero.

El objetivo es sacar adelantos en efectivo con sus tarjetas de crédito, cuyo límite depende del tipo de tarjeta, del banco que la emitió y de la cantidad de plásticos que tenga la persona. Así, muchos viajan con varias tarjetas, sumando las de familiares y amigos, lo que enlentece el trámite para conseguir el bautizado “dólar Colonia”.

Aunque el banco les aplica un 20% de recargo por ese procedimiento, igual les resulta ventajoso, sostiene Claudia, ya que permite obtener dólares que en Buenos Aires se cotizan a 5,24 pesos por dólar en el mercado oficial pero deben conseguirse en el mercado negro en torno a 8,5 pesos ante las restricciones oficiales.

“Comprás para ahorrarlos, para tener ante la inestabilidad política, económica y social. O si no vas y los cambiás, igual conviene por la diferencia entre el dólar oficial y el dólar negro”, explica.

Julio dice que quiere cobrar una jubilación de Estados Unidos, pero que en Argentina se la pagan en pesos. El mes pasado cruzó a la uruguaya Nueva Palmira desde El Tigre, en el norte de Buenos Aires, en busca del preciado billete verde.

Los visitantes comentan su situación pero la mayoría se niega a ser filmado por la cámara: “Mi marido me mata”, “Me escapé del trabajo”, “Capaz que después no nos dejan viajar”, son algunas de las excusas.

En el cajero del puerto, una pareja baraja tarjetas y especula con cuáles podrán obtener dólares.

“Vamos a viajar en unos meses y tengo miedo de no conseguir. Mi hijo viajó el mes pasado y le permitieron comprar siete dólares por persona, por día. ¿Qué hacés con eso?”, sostiene la mujer, que no se identifica y aleja a su esposo de la cámara.

“Hay mucha sensibilidad, por todo te dicen que sos antipatriota”, sostiene.

A pocas cuadras de allí, en el barrio histórico, la argentina Mónica Solís pasea con sus hijas y defiende las medidas adoptadas por la presidenta Cristina Kirchner.

“Me parece que son medidas de corte nacional que se debieran tomar en toda América Latina porque está lleno de especuladores, gente que viaja a hacer su negocio”, afirma.

“Están los cajeros llenos de argentinos que vienen desesperados a especular con los dólares. Y eso me parece que está mal”, dice.

Los colonienses, en tanto, afirman que solo pueden acceder a los cajeros por la noche… si todavía queda dinero.

Los argentinos “están todos los días, el sábado y domingo ya no vengas a buscar plata porque no hay”, dice Claudia Toledo, de 39 años, que después de esperar unos 15 minutos en una fila del centro opta por irse.

Unas 27.000 personas viven en la ciudad de Colonia del Sacramento, que cuenta con menos de una decena de cajeros automáticos.

De hecho, al método -que se repite en otras ciudades uruguayas fronterizas con Argentina y se extendió mediante el rápido boca a boca- podría quedarle poca vida.

Más de Finanzas

  •  

 <span class="cutline_leadin">Un corredor</span> trabaja en el piso de la Bolsa de Valores de Nueva York el miércoles.

    Instan a los grandes a abrir la billetera

    Accionistas impacientes piden a las grandes empresas que gasten parte de los $2.8 billones en metálico amasados desde la crisis financiera mundial ya que, como advierten los analistas, su frugalidad podría entorpecer el crecimiento mundial.

  •  

 <span class="cutline_leadin">El robot</span> ASIMO estrecha la mano de Satoshi Shigemi, de Honda durante una presentación el miércoles en Nueva York. El nuevo ASIMO presenta grandes avances tecnológicos.

    ASIMO, un robot cada vez más humano

    Camina, corre y sube y baja escaleras. Puede abrir una botella y servir en un vaso y estrecha la mano con educación para saludar a un extraño. Uno espera que se saque el casco y aparezca un niño. Pero no. Es la última versión de ASIMO, el increíble robot humanoide de Honda.

  •  

 <span class="cutline_leadin">Masayoshi Son</span>, presidente y CEO de Softbank Corp.

    Vaticinan un mundo fantástico para las telecomunicaciones

    En 2040, un smartphone podrá contener 500,000 millones de canciones, 350 millones de archivos de periódicos o 30,000 años de cine, y los datos viajarán 3 millones de veces más rápido que hoy, vaticina el gurú japonés de las telecomunicaciones Masayoshi Son.

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK


Empleo

Palabras clave(s) Ciudad Estado Categoria