Línea de imigración: Sospecho que su problema surgió de un error inicial

 

Especial para El Nuevo Herald

Estimado Dr. Rosenow: Lo saludo y al mismo tiempo acudo ante usted a fin de plantearle la siguiente situación. Mi señora y yo tenemos 78 y 79 años, respectivamente, y llegamos aquí en el mes de junio del año pasado por petición que hizo una hija nuestra motivada por la situación que está viviendo nuestro país, Venezuela. Ella es ciudadana por haberse casado aquí hace 14 años con un ciudadano también, y en noviembre obtuvimos la residencia, conjuntamente con el seguro social.

Hicimos la solicitud ante los organismos respectivos para ver si podíamos lograr alguna ayuda económica, ya que nuestra hija ganaba apenas $800 mensuales y su esposo apenas logra cancelar el monto del alquiler de la residencia y la luz, respectivamente. El S.S. me asignó $375, pero a mi señora no porque su documento del S.S. no había sido incorporado al sistema y cuando teníamos 3 meses de estar recibiendo esa ayuda y estábamos haciendo las diligencias para que mi señora fuera incorporada al sistema, recibimos la ingrata noticia de que, por ley, no podíamos seguir recibiendo dicha cantidad. De paso, nuestra hija perdió sus entradas que estaba recibiendo por la mala situación del organismo que le estaba otorgando la cantidad que percibía.

Doctor Rosenow, le agradecería infinitamente me informara si existe algún mecanismo donde yo pueda acudir para ver si logro me sea asignada alguna cantidad que, por ley, me corresponda. Atentamente,

William Castillo,

Miami

Gracias, don William, por su amable carta, y con mucho gusto querría ayudarle, pero de entrada tengo una dificultad para hacerlo porque sencillamente... no entiendo bien lo que me relata.

Usted me dice dos hechos concretos que no me compaginan. Por una parte, me cuenta que su hija, ciudadana de Estados Unidos, los pidió a usted y a su esposa (“petición que hizo una hija nuestra motivada por la situación que está viviendo nuestro país, Venezuela”.) Acto seguido, como información complementaria, usted explica que “ella es ciudadana por haberse casado aquí hace 14 años con un ciudadano también”.

Todo lo dicho es magnífico, pero contiene un misterio. Una hija ciudadana, bien puede pedir a sus padres, con llegada rápida de ellos a Estados Unidos, pero esa misma petición implica que la hija peticionaria, o en último caso, otra persona actuando en conjunto con ella (el garante o fiador), les firmó un affidávit, o sea, una garantía de sostenimiento en la cual ella y ese otro firmante se comprometían a sostenerlos a usted y su señora, por un término de 10 años después de su llegada. Así y todo, seguramente sin malicia, sino por falta de información y discernimiento, hicieron gestiones que resultaron en que usted estuvo recibiendo una modesta ayuda (sus $375 mensuales). Cuando ustedes reclamaron una ayuda similar para su señora, la cosa se enredó y, en este momento, ya no reciben nada. Ustedes atribuyen esa “ingrata noticia” (como usted mismo la califica) a un enredo con la tarjeta de S.S. de su esposa.

Vuelvo a lo que dije al principio: no entiendo nada. Si ustedes inmigraron a Estados Unidos por petición de su hija ciudadana (y todos los demás datos, situaciones, y tiempos citados en su carta así lo confirman), ustedes desde el primer día de su llegada a este país, no tenían derecho a ayuda gubernamental alguna (!). Cualquier ayuda recibida fue por error, y es bien claro entender que, cuando el S.S. revisó el caso a fondo, usted perdió la ayuda que inicialmente recibió por error. Además, el Social Security puede, por ley, demandar el reintegro de los dineros que usted recibió, ya que la garantía otorgada por la hija u otro garante es un compromiso con el gobierno que específicamente, así lo suscribe. El affidávit rige por 10 años o termina cuando el inmigrado (1) se naturaliza (5 años después de haber recibido la residencia); (2) el inmigrado completa 40 trimestres de aportes al S.S., o (3) cuando el inmigrado abandona la residencia.

Solo mediante entrevista personal y mirando toda su documentación, puedo confirmarle esta triste conclusión. Y si es así, la gestión que me solicita es imposible. ¡Lo siento!

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

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