Un jardín

Un jardín ‘blindado’ contra huracanes

 

Especial/El Nuevo Herald

Ya se sabe que las plantas en el jardín y el patio “filtran” el ruido y la contaminación ambiental. También nos protegen del calor o del frío extremo. A eso se suman las grandes ventajas que significa tener al alcance de la mano una variada gama de frutas y vegetales, amén de los adornos florales que van “del patio a la sala”.

Mucho se habla de todos estos beneficios que presenta el jardín en el trópico, sin embargo, casi nunca se menciona que un jardín o un patio “bien sembrado” puede servir también de protección contra los vientos huracanados.

Ya se sabe que las tormenteras o shutters son lo más seguro, pero también dan una sensación de claustrofobia y muchísimo trabajo. En cambio, si usted rodea su casa con murallas de bambú, arecas, ixoras, marpacíficos (hibiscos, cayenas, amapolas) y otros arbustos, su hogar estará menos vulnerable a la furia de los vientos y a la eventualidad de objetos voladores. Esta muralla no debe sustituir por completo a las tormenteras, pero sí reduce la frecuencia con que tendría que usarlas, pues si la tormenta que se acerca no es tan fuerte, sus cortinas rompevientos naturales le bastarán.

Esa cerca natural de arbustos y bambúes, también frena en las alturas algún objeto que pudiera venir volando a dañar su techo, parte de su casa para la que no se ha inventado ninguna protección.

Ahora bien, este “blindaje” natural tiene sus peros, porque un árbol demasiado cercano a su techo, si es quebradizo, como el aguacate o el flamboyán, podría causar daños con ramas partidas. En cambio el mango, más flexible, puede ser una protección.

Este blindaje no tiene que ser de puro verde. Hay bambú, como el Alphonse Karr, que es amarillo con listas verdes. También puede entrelazar con las arecas, arbustos como la ixora, la peregrina o el marpacífico que con sus flores darán un nota de color. Lo mismo sucede con las enredaderas, como, la picuala, los jazmines y la juanilloa.

El misterio del ‘caracol africano’.

Desde hace casi dos años han aparecido misteriosamente en Miami unos moluscos terrestres conocidos como “caracoles african” que según la información dada a conocer son dañinos al medio ambiente y si uno los toca pueden trasmitir enfermedades como la meningitis.

De más está decir que el Departamento de Agricultura ha destinado millones de dólares a la erradicación de este animal que presuntamente fue descubierto en una casa abandonada de mi barrio, donde parece que alguien los coleccionaba o cultivaba porque según esos informes, se usan en ceremonias religiosas.

Pero el mayor misterio es que esos animalitos apenas “caminan” en toda su vida unos 60 pies. Cómo llegaron a lejanas casas, cruzando las peligrosas calles donde pueden ser aplastados? Parece que una mano (misteriosa también) los ha extendido creando este problema para el que han traído especialistas de otros estados.

Otro misterio es cómo si llevan unos dos años echando un producto que los combate, siguen apareciendo, curiosamente, en lugares muy visibles y justo el día antes de que vengan los voluntarios con los especialistas a revisar y regar el producto.

Pero el misterio mayor es que esos animalitos que aparecen de buen tamaño no dejan huella de lo que se han comido. Díganme paranoico, pero este fenómeno se parece al del cancro cítrico en el que el gobierno se gastó 89 millones, y no logró erradicarlo, sino extenderlo, y le destruyó los jardines a miles de personas. Aunque muchos “se forraron” con el asunto.• 

Más de Estilo

  • MUJERES SIN LÍMITES

    ¡Pide más, espera más y obtendrás más!

    Entrevisté en mi programa de radio a una mujer admirable. Desde los siete años de edad ella esperaba alcanzar metas grandiosas: “quiero ser científica, encontrar la cura para el cáncer y ganar el premio Nobel de la Paz”.

  •  

 <span class="cutline_leadin">Fachada</span> de la residencia de Coral Gables.

    Una casa del vernáculo floridano

    Lo que comenzó como la remodelación de una casa relativamente pequeña y en no muy buen estado, en una céntrica zona de Coral Gables, resultó ser una residencia que llama la atención por su elegante discreción. Originalmente la casa estaba dividida en pequeñas habitaciones, y las ventanas y puertas apenas permitían la entrada de luz. El interior, oscuro y fragmentado llevó tanto a los dueños como a los arquitectos a tomar como primera decisión dejar entrar la luz y abrir el espacio interior de manera que fuera amplio y fluido.

  • MUJERES SIN LÍMITES

    La suerte de la bruta la inteligente la disputa

    Hace días leí un estudio que establecía que las mujeres inteligentes tienen menos probabilidades de casarse que las tontas. ¡Qué locura! ¿Acaso las bobas son las únicas que encuentran el amor?

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK

Empleo

Palabras clave(s) Ciudad Estado Categoria