Con dedicación y talento, colombianos logran el éxito en Miami

 

shiguera@elnuevoherald.com

La imagen de Colombia en el mundo parece ir cambiando poco a poco.

Las nominaciones de Sofía Vergara, los éxitos de Shakira, las actuaciones golfísticas de Camilo Villegas e incluso la reciente designación de Katherine Vargas como portavoz hispana de la Casa Blanca, ayudan a dejar atrás la visión de las drogas y la violencia.

Sin embargo, no hay que ir tan lejos para encontrar casos de colombianos que de alguna manera se han convertido en la representación de un país y que con su aporte diario intentan dejar el nombre de su país en alto.

Porque aunque Estados Unidos significa para ellos el lugar que les abrió sus puertas cuando en su patria no estaban dadas las condiciones para cumplir con sus sueños y metas, por sus venas sigue corriendo la sangre colombiana que los llena de nostalgia cada vez que recuerdan un plato típico, una fiesta tradicional o la familia que aún está lejos.

Desde la ayuda social, la medicina o la promoción del folclor colombiano, Mercedes Christian, Sandra Chaparro y Miguel Angel Camargo son ejemplos de dedicación, talento y rectitud.

Objetivo, ayudar

Huyendo de un caso personal de violencia doméstica, Mercedes Christian arribó a Estados Unidos desde Cartagena hace 50 años con un sentimiento de indignación por el abuso que tenían que vivir muchas mujeres.

En su caso, la habían alejado de uno de sus hijos y esta situación le parecía inconcebible. Por eso, hace 15 años cuando ya tenía el tiempo, conocimiento e incluso algunos contactos, decidió crear la fundación Líderes de Paz con el propósito de ayudar a mujeres abusadas en casos de violencia doméstica y a los niños que están en el medio.

Y con la misma energía que tenía cuando llegó a este país para sacar adelante a la única hija con la que pudo viajar, a sus 86 años no solo les explica a estas mujeres sobre los procesos judiciales y las acompaña a las cortes, sino que las capacita para que puedan “valerse por sí solas”.

Para conseguirlo, pide ayuda en iglesias evangélicas vendiendo diferentes productos, pero muchas veces ella aporta de sus propios recursos.

“Yo sé que estoy viejita, pero no me siento anciana”, dice entre risas esta mujer que en la actualidad prepara un documental — Justicia Ciega— con la que quiere dar a conocer las “injusticias”, que ella señala, ocurren en algunos casos de violencia doméstica.

“Muchas veces a las mujeres que denuncian los abusos, les quitan los hijos porque creen que también son culpables. Y los niños quedan solos”, dijo Christian, quien presentará un adelanto del documental el 27 de julio en el Templo Calvario.

Con un espíritu similar, Sandra Chaparro dejó Bogotá hace 16 años para hacer los últimos tres meses de su internado en un programa de intercambio con la Universidad de Harvard. Su objetivo era aportar a la salud de su país, pero el destino le tenía otros proyectos.

Cuando terminó, le fueron salieron otras oportunidades. Primero realizó un doctorado en investigación en infectología y trasplante de corazón en la Universidad de Stanford en California. Luego estudió medicina interna, cardiología y una subespecialidad en falla cardiaca y trasplante que la llevaron por la Universidad de Missouri, Columbia, y al hospital de Cleveland.

Ahora, como directora del programa de falla cardíaca y el programa de entrenamiento en falla cardíaca y trasplante de la Universidad de Miami, sigue motivada por el bienestar de sus pacientes.

“Es una satisfacción muy grande”, dice con su marcado acento bogotano. “La gratitud de la familia, la gente es muy cariñosa y querida. Eso es invaluable. Eso es lo que te hace venir a trabajar”.

Aunque sus años en este país la han hecho acostumbrarse a su nueva realidad, el estar en Miami la hace “sentir en casa” no solo por la cercanía, sino por la facilidad para encontrar la misma comida de su país. Eso sí, aún no ha podido encontrar quién le haga el ajiaco (plato típico colombiano) como el que hace su abuela.

Viviendo el Carnaval

Consciente de la realidad del eslogan con el que se reconoce al Carnaval de Barranquilla, “el que lo vive es el que lo goza”, Miguel Angel Camargo supo que eso sería lo que más extrañaría de Colombia cuando llegó a Estados Unidos hace siete años.

Atrás quedarían las danzas de marimondas, los monocucos o las comparsas de las que alguna vez hizo parte, y que le dieron a este carnaval los méritos para ser declarado en el 2003 como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible por la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

“Uno siempre lleva el amor hacia su país”, dijo Camargo. “Y siempre queremos traernos algo para entregarlo en el exterior”. Así que él decidió traerse el Carnaval.

Este contador público de profesión “vendió” la idea a unos amigos de crear un grupo que realmente representara el folclor colombiano. Así fue que nació Quillami, un nombre que buscaba mezclar la palabra “Quilla” —como también se conoce a la ciudad— y Miami.

A lo largo de estos años, Quillami pasó de ser un grupo que quería mostrar el folclor —con seis miembros— a una escuela de formación que reúne a 32 entre niños, adolescentes y adultos.

Allí ha podido enseñarles no solo a otros colombianos, sino a centroamericanos e incluso a estadounidenses, cómo mover la cintura con una cumbia y con otros ritmos.

“Me ayudó a seguir en este país”, recuerda Camargo. “Quillami demuestra que con el folclor se pueden hacer cosas fuera de nuestro país y de pronto traernos un poco del nuestro. Para mí esto hace que yo no extrañe tanto a Colombia”.

Para Camargo su éxito se basa en que nunca han desnaturalizado al carnaval. No solamente han mantenido los bailes, sino que incluso traen los trajes típicos desde Colombia.

El sábado, cuando se conmemoran 203 años del grito de la independencia colombiana, Quillami está listo para mostrar lo mejor del folclor del país en diferentes presentaciones, entre ellas el domingo en el festival del Sun Life Stadium.

Cambio de imagen y de migración

Aunque no existen cifras oficiales sobre el número de colombianos en el extranjero, se calcula que son unos 6 millones. La mayoría de ellos se concentran en Estados Unidos y España.

La mayor ola migratoria de colombianos a Miami se vivió en 1999 cuando la violencia estaba en su pico más alto, según Lilian Yaffe, docente del Centro para Estudios Latinoamericanos y del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad de Miami. La migración tuvo una reducción entre el 2003 y 2005 cuando la política de seguridad democrática empezó a dar sus resultados.

“Por miedo o por falta de oportunidades hubo una migración fuerte hacia el sur de la Florida”, sostuvo Yaffe. “Especialmente por la cercanía cultural y geográfica”.

De lo que sí está segura es que la percepción sobre Colombia ha cambiado. No solamente por parte de los extranjeros, sino de los propios nacionales.

“La seguridad ha afectado no solo la percepción de Colombia como país”, dijo Yaffe. “Muchos indicadores lo demuestran. Ha sido reconocido por entidades financieras para la inversión extranjera, multinacionales han regresado al país, entre otras. Y aunque siempre habrá alguna relación con la droga, ya no es una asociación directa. De hecho, ya se relaciona con otros temas como el turismo o el arte” agregó Yaffe.

Más de Sur de la Florida

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK


Empleo

Palabras clave(s) Ciudad Estado Categoria