LINEA DE INMIGRACION: Su caso está tan gris como estas tardes de julio

 

Especial para El Nuevo Herald

Ante todo quisiera felicitarlo por su columna ya que leyéndola tenemos una referencia a algunos casos de inmigración que, aunque no sean nuestras situaciones, nos orientan y nos ponen al día de nuevas noticias sobre el tema.

A continuación paso a redactarle, lo más breve posible, mi enredada situación. Llegamos, mi esposa, mi hijo de 9 años, y yo en el año 2000, escapando de lo que se venía venir en Venezuela pues en ese año trataron de secuestrar a nuestro hijo. Yo soy español de nacimiento y nacionalizado venezolano. Entramos a Estados Unidos con visas L-1 y L-2 pues en Venezuela tenemos una empresa y pensábamos que aquí se podrían ampliar nuestras actividades comerciales.

Nos atendió una abogada recomendada, que se llama (nombre omitido) la cual nos dijo que no solicitáramos un asilo pues estaban deportando a los que lo hacían viniendo de nuestro país. Más tarde nos enteramos que eso no era la realidad sino que era por el costo del proceso. En ese año el costo para ese tipo de visa fue de US $17,000. Cuando volvimos con el fin de renovar dicho visado, encontramos que la doctora había desaparecido de su lugar de trabajo, con destino desconocido, llevándose con ella todo nuestro expediente. Posteriormente supimos que le habían suspendido la licencia.

Como nuestra situación económica no era muy buena, buscamos la ayuda de otro profesional a fin de solicitar asilo. Lo pedimos a nombre de mi esposa, pues se nos dijo que como yo no era venezolano, eso podía ser causa de negativa por parte del juez, pues a esa altura ya los estaban concediendo. El asilo nos fue negado y asimismo la apelación.

En esa época empezamos a tener problemas en el matrimonio y yo ya había pensado irme de Estados Unidos, pero el destino me tenía guardada una que no me esperaba, y es que le detectaron un cáncer a mi esposa y eso trastornó todos los planes, pues estábamos solos en este país y opté por quedarme hasta el desenlace, ya fuera que se curara o que falleciera. A esa altura ya teníamos orden de deportación, pero conseguimos que, por motivo de su salud, se detuviera dicha orden y así se nos concedió. En mayo del 2010 ella falleció y nos quedamos, mi hijo y yo, con esa orden de supervisión abierta hasta el presente.

Mi hijo presentó a la ley Dream Act y estamos a la espera de la respuesta, pero todo nos hace pensar que se lo van a conceder pues cumple con la totalidad de los requisitos. Yo me volví a casar en julio del 2010 con una cubana recién llegada y cuando ella se hizo residente se solicitó la regularización de mi situación. Para ello se contrataron los servicios de la doctora (nombre omitido), pero, sorpresas de la vida, el señor fiscal se negó a reabrir el caso por falta de pruebas. Se apeló aportando algunas pruebas más y lo volvieron a negar. Suponemos que fue por la fecha del matrimonio ya que fue muy cercana al fallecimiento de mi esposa anterior. Posteriormente, presentamos una I-130 (noviembre del 2012) diciendo que eso era lo único que nos podría dar una luz, pues con eso se trataba de que el señor fiscal nos llamara a entrevista. Quisiera decirle que mi record policial está completamente limpio ya que ni una multa de tránsito he tenido. No sabemos qué más hacer y la doctora dijo que, por su parte, no puede hacer nada.

¿Cree usted que pueda haber alguna rendija en la puerta por donde podamos entrar? ¿O existe, según su experiencia y conocimiento, alguna otra posibilidad de poder encontrar alguna otra solución al problema? De momento no tengo más que agradecerle su tiempo por leer la presente y espero alguna noticia de su parte.

Juan M. Bernárdez,

Cutler Bay, Florida

“Mal comienza la semana para quien ahorcan un lunes”, reza un duro pero real refrán español. Su caso se percibe igual al cielo de estas tardes de julio: negro y tenebroso. Lo suyo es una cadena de errores y un relato que no anima al optimismo. De entrada no tengo nada que ofrecerle, pero mis puertas están siempre abiertas, sin compromiso alguno. Usted sabrá...

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Más de Sur de la Florida

  •  

 <span class="cutline_leadin">Carlos Hernández, </span>alcalde de Hialeah, sale de la corte federal de Miami después de declarar en el juicio contra Julio Robaina, el miércoles.

    Alcalde Hernández, vinculado al oculto mundo bancario de Hialeah

    La semana pasada, el alcalde de una importante ciudad compareció ante una corte federal en Miami y admitió haberle cobrado tasas de interés exorbitantes e ilegales a un amigo —algo que las leyes de la Florida consideran “usura”— un dinero que no informó cuando hizo su declaración de impuestos.

  • Agenda de Miami

    Herencia Cultural Cubana invita a una Peña con el tema: La contribución de España y sus colonias a la Revolución Norteamericana y a la independencia de los Estados Unidos. Presentador: Frank de Varona (educador, escritor, historiador y periodista). Viernes 25, 12 m., en el Latin American Restaurant, Salón Privado (9606 Sunset Drive (97th Ave.) Costo: $20. (Almuerzo cubano: 3 platos para escoger y café.)Reservaciones, (305) 443-1522.

  • LINEA DE INMIGRACION: No me parece que usted tenga problemas para naturalizarse

    Que Dios en su infinita misericordia les siga bendiciendo a usted y a su esposa por la noble labor de informarnos y guiarnos para no caer en malas manos y en errores que nos podrían salir muy caros en este país. A continuación detallo mi caso y mis dudas.

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK


Empleo

Palabras clave(s) Ciudad Estado Categoria