ARMANDO GONZALEZ: Obamacare: Y ahora ¿qué?

 
 

Naama Pozniak (der.), especialista en la reforma del cuidado de la salud, ayuda a Edgar Loya a comparar planes médicos en una feria de inscripción en seguros en Pasadena, California, el pasado 19 de noviembre.
Naama Pozniak (der.), especialista en la reforma del cuidado de la salud, ayuda a Edgar Loya a comparar planes médicos en una feria de inscripción en seguros en Pasadena, California, el pasado 19 de noviembre.
David McNew / Getty Images

La mejor forma de revocar una mala ley es implementarla vigorosamente.

Presidente Ulysses S. Grant, 1870

Durante los últimos dos meses la ciudadanía ha estado concentrada en el funcionamiento del sitio web HealthCare.gov y sus desastrosos resultados. Pero otro desastre se nos viene encima y es mucho más significativo: a pesar de las “garantías” que el presidente ofrece a diario, virtualmente todo el país –y no solamente los 15 millones con pólizas individuales– sentirán el impacto de los radicales cambios de Obamacare. Una vez que los miembros del público comiencen a ver el nuevo costo de sus seguros de salud y los nuevos límites en su acceso a los doctores, Obamacare será el tema político dominante a través del próximo año.

Pero el presidente nos asegura que “no hay de qué preocuparse”. Así que demos una mirada a las categorías de ciudadanos que el presidente trata de aplacar:

MEDICARE: Hay aproximadamente 50 millones de personas en Medicare. Los de la tercera edad (viejos) y los discapacitados verán un corte de $716 millones en pagos médicos, planes, hospitales y otros proveedores sobre los próximos diez años. Los viejos experimentarán acceso restringido a cuidados de salud, muchos ya están siendo forzados a buscar nuevos doctores porque los médicos se retiran, venden sus prácticas o cesan de admitir pacientes en Medicare. Alrededor de 13 millones de estos seniors se han inscrito en planes de Medicare Advantage que combinan cobertura de doctor, hospital y medicinas en un plan. Estos seniors están viendo sus servicios reducidos porque Obamacare ordena un corte de $156,000,000,000 en Medicare Advantage. United Health Group, el mayor proveedor de planes de Medicare Advantage, ha reducido miles de doctores porque en palabras de un ejecutivo, “estamos bajo gran presión del gobierno federal en cuanto a los fondos que nos facilita”.

MEDICAID: este programa, compartido entre Washington y cada estado, constituye la cobertura final (safety net) para 55 millones de los estadounidenses más pobres y vulnerables. Pero los bajos reembolsos a los doctores de pacientes bajo Medicaid les hace a estos muy difícil encontrar un doctor cuando lo necesitan.

Obamacare traerá, aproximadamente, 19 millones de pacientes adicionales (un aumento de 34.5%). Esto complicará aún más lo que es hoy una crisis, especialmente cuando el doctor requerido es un especialista. Recordemos que Obamacare no proveerá médicos adicionales para este enorme influjo de nuevos pacientes. Al final, muchos de estos nuevos pacientes terminarán en salones de emergencia. Si Jackson Memorial pensaba que había alcanzado saturación, no han visto nada todavía.

Cobertura por su patrono: muchos pequeños negocios están encontrando que sus planes de seguro de salud no califican para Obamacare. Un estimado original publicado en el Federal Register concluye que hasta el 80 por ciento de esos planes serán cancelados. El presidente aseguró a estos empleados que su cobertura sería “más fuerte, mejor, más segura que antes” pero esa no ha sido la experiencia. La administración sabía de antemano que decenas de millones de personas perderían su cobertura y enfrentarían mayores costos para llenar los requisitos de Obamacare.

Y las distorsiones se filtran por toda la economía. Una encuesta de Public Opinion Strategies para la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la International Franchise Association encontró que el 50 por ciento de negocios con de 40 a 70 empleados harán decisiones de personal para permanecer con menos de 50 empleados y así evadir el requerimiento de Obamacare de proveer seguro de salud para sus empleados. Esto quiere decir que algunos perderán su trabajo, otros nunca serán empleados y otros trabajarán menos horas. Estos patronos reportaron que, aun con la postergación de un año en el mandato patronal, muchos ya han reducido su nómina, trabajan menos horas y han reemplazado trabajadores a tiempo completo con otros a tiempo parcial.

Asegurados individuales: en las últimas semanas hemos oído acerca de la cancelación de más de 5 millones de pólizas que han sido canceladas porque no llenan los requisitos de Obamacare. Esto representa más de 15 millones de personas y aún no ha llegado al final. Recordemos que el objetivo principal de Obamacare era proveer seguro de salud al 15 por ciento de la población (unos 48 millones de personas) que carecía de seguro. Pero Obamacare dejará a 30 millones sin seguro. El resto serán forzados a Medicaid y a navegar el tortuoso camino de HealthCare.gov.

Así que, al final, las repetidas promesas del presidente y sus burócratas no lucen que van a lograr los resultados prometidos. Y quizás lo mejor que pueda pasar es lo que el presidente Grant dijo en 1870 y que aparece al principio de esta columna.

AGonzalez03@live.com

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