Pyongyang revela actividad nuclear a EEUU
EFE
WASHINGTON
El Gobierno de Corea del Norte entregó a Estados Unidos, a través del responsable en asuntos coreanos del Departamento de Estado, Sung Kim, documentos sobre sus actividades nucleares, informó ayer ese departamento.
La entrega de los documentos, que consisten de ''miles'' de páginas, representan un importante paso hacia el objetivo de los países que participan en las conversaciones a seis bandas de obtener la esperada declaración de Pyongyang sobre sus actividades nucleares, pendiente desde finales del año pasado.
Los documentos fueron entregados a Sung Kim, que viajó a Pyongyang para tratar de ultimar la declaración completa del potencial nuclear del régimen norcoreano, y contienen detalles sobre la cantidad de plutonio que fue producido por la península coreana, según la misma fuente, citada por medios estadounidenses.
El dossier entregado a Estados Unidos se refiere a las actividades de la planta nuclear en Yongbyon, que fue cerrada por Corea del Norte el año pasado, y servirán para verificar el contenido de la posible declaración sobre el programa nuclear de ese país.
Estados Unidos analizará ''cuidadosamente'' los documentos recibidos después de que Sung Kim y su equipo hayan vuelto de su visita a Pyongyang.
Después de su reunión con las autoridades norcoreanas, Sung Kim llevará la información a Corea del Sur, indicó el funcionario de EEUU, quien habló bajo la condición de anonimato para dar detalles de la reunión entre el responsable de asuntos coreanos y el gobierno del máximo líder norcoreano, Kim Jong Il.
Corea del Norte se comprometió a desmantelar su programa de armamento atómico a cambio de incentivos políticos y económicos.
No obstante, hasta el momento, no ha cumplido el primero de los requisitos: la entrega de la lista de sus actividades nucleares, algo que debía haber hecho antes de finales del año pasado.
El acuerdo sobre la desnuclearización se alcanzó en el 2005 en conversaciones a seis bandas entre las dos Coreas, Rusia, Japón, China y EEUU y, hasta el momento, permanecen estancadas a la espera de que Pyongyang presente toda la información.