Publicado el
jueves 08 de
mayo
del 2008
Temen que suba a 100,000 el total de víctimas en Myanmar
Associated Press
Numerosa gente hambrienta se
abalanzó sobre las pocas tiendas
que abrieron ayer y se desataron
riñas a golpes por la comida y el
agua en el inundado delta del Irrawaddy
en Myanmar, mientras una diplomática
estadounidense de alto rango dijo que la
cifra de muertos por el devastador
ciclón podría llegar a 100,000. Mientras, las minutas de una reunión
de asistencia de la ONU obtenidas ayer
por AP revelaron que las restricciones a
las visas por la junta militar obstaculi-
zan los esfuerzos internacionales por
proveer ayuda. Sólo un puñado de trabajadores de la
ONU habían logrado acceso al empobre-
cido país del sudeste de Asia, cuyo
gobierno lo ha mantenido aislado por
cinco décadas. Estados Unidos y otros
países enviaron ayuda, pero la mayor
parte está fuera del país en espera del
permiso de la junta para entregarla. Poblados enteros en el delta del Irra-
waddy aún estaban sumergidos por la
tormenta del sábado, y podían verse
cadáveres atrapados en los manglares. Algunos sobrevivientes les quitaban
las ropas a los muertos. La gente sollo-
zaba mientras describía el horror del
torrente que penetró durante el ciclón. "No sé qué les pasó a mi esposa y mis
cuatro hijos'', dijo Phan Maung, de 55
años, que se aferró a un cocotero hasta
que bajó el nivel del agua. Para entonces
su familia había desaparecido. Un portavoz de UNICEF indicó que
su personal en Myanmar reportó haber
visto a mucha gente refugiada en primi-
tivos albergues y a niños huérfanos. "Hay devastación general. Los edifi-
cios y los centros de salud están aplasta-
dos y los animales muertos flotan alre-
dedor, lo que es un indicador de [posibles] enfermedades'', indicó Patrick
McCormick desde las oficinas de UNI-
CEF en Nueva York. Los medios de comunicación de
Myanmar dijeron que el ciclón Nargis
mató a por lo menos 22,980 personas y
dejó 42,119 desaparecidos. Las turbas hambrientas saquearon
los escasos negocios que abrieron en el
devastado delta del Irrawaddy, dijo Paul
Risley, vocero del Programa Mundial de
Alimentos de Naciones Unidas en la
vecina Tailandia. Shari Villarosa, a cargo de la sede de
EEUU en Myanmar, declaró que el
número de muertos podría exceder los
100,000 debido a que la comida y el agua
potable escasean y en general hay condi-
ciones insalubres. Calificó la situación
de "cada vez más horrenda''. "Existe un riesgo muy real de brotes
de enfermedades'', dijo a la prensa. John Holmes, que dirige los esfuerzos
humanitarios de la ONU, dijo el jueves
que la cifra de bajas por el ciclón podría
aumentar "muy significativamente''.
