ISMAEL DE DIEGO: Nuestros mejores años
La primera vez que vi a Gorki fue en la cárcel durante la producción de Habana Blues. Fue en un comedor grande, con varias mesas de cemento empotradas en el suelo, en un extremo estaban los familiares apretados en la puerta de entrada con la vista fija en una puerta de hierro al otro extremo de la habitación. Sólo se escuchaban las voces de los oficiales, ''No pasen hasta que no se les avise''. Estuvimos así un rato en silencio hasta que comenzaron...





