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Una economía ineficaz y dependiente


La producción tabacalera cubana se ha reducido considerablemente.
La producción tabacalera cubana se ha reducido considerablemente.
AP

Especial para El Nuevo Herald

Los éxitos han sido en la minería y el turismo. La producción de gas natural saltó 35 veces (era minúscula en 1989), la de petróleo cuatro veces (satisface sólo 35 por ciento de las necesidades cubanas y el resto se importa) y la de níquel aumentó 62 por ciento, pero desde el 2003 la de petróleo declinó y la de níquel se estancó mientras la de gas natural ascendió pero aporta sólo 22 por ciento a la producción total de combustible. El número de turistas creció ocho veces y en cuatro veces sus ingresos brutos; el número de habitaciones hoteleras se duplicó pero sólo 46 por ciento están ocupadas y el promedio de gastos diarios por turista cayó 42 por ciento.

Los resultados positivos se han debido a la inversión extranjera pero el número de empresas mixtas con capital foráneo disminuyó 22 por ciento entre el 2002 y el 2007, porque el gobierno cerró varias de ellas y ha declarado que sólo está interesado en grandes inversiones en los sectores estratégicos. Además el turismo depende excesivamente de las importaciones de insumos para atender a los visitantes, lo cual reduce el ingreso neto de la industria y no genera un efecto multiplicador fuerte.

Excepto el turismo y la exportación de servicios, la situación del sector externo es negativa. La deuda externa en divisas se duplicó entre 1989 y el 2007 (sin contar la no pagada a la URSS) estableciendo un récord. Las exportaciones en el 2007 aún estaban 37 por ciento por debajo del nivel de 1989 pero las importaciones eran 24 por ciento superiores, por ello el déficit en la balanza comercial alcanzó $6,381 millones. El valor de las exportaciones de níquel aumentó enormemente, generando 56 por ciento del total de las exportaciones en el 2007 por el incremento del precio mundial de ese metal, pero cayó 81 por ciento en el 2008. Debido al desplome de la producción agropecuaria, Cuba importa el 80 por ciento de los alimentos de la canasta básica a un costo de $2,500 millones en el 2008.

Las remesas del exterior probablemente son la cuarta fuente de divisas pero disminuyeron debido a las restricciones impuestas por el presidente George Bush, unidas al gravamen cargado por Cuba al dólar y la revalorización artificial del peso "convertible'' que reduce en 20 por ciento el valor de dichas remesas.

Entre 1989 y el 2003-2005 la pobreza en la capital aumentó de 6 por ciento a 20 por ciento; un 23 por ciento se autocalificaba como pobre y otro 23 por ciento casi pobre, y la desigualdad en el ingreso se duplicó. La tasa oficial de desempleo declinó de 8 por ciento a 1.8 por ciento, pero es amañada porque incluye como ocupados a trabajadores despedidos en reentrenamiento, estudiantes que desempeñan algunas labores, y cultivadores a tiempo parcial de alimentos para autoconsumo en traspatios y jardines urbanos.

El salario promedio ajustado por la inflación disminuyó 76 por ciento entre 1989 y el 2007 a pesar de los aumentos nominales de los últimos años; Raúl Castro ha reconocido la insuficiencia del salario para cubrir las necesidades mínimas. El racionamiento ahora sólo cubre una semana al mes y el resto tiene que comprarse en los mercados agropecuarios y las tiendas de divisas a precios entre 90 y 300 veces superiores a los del racionamiento.

La alfabetización y la matrícula primaria es casi total y el porcentaje de estudiantes en la secundaria uno de los mayores de la región. La matrícula universitaria aumentó notablemente entre 1989 y 2008 en las humanidades y ciencias sociales pero disminuyó en carreras técnicas especialmente en agronomía donde ahora se reporta un grave déficit, y a pesar de una notable graduación de maestros también hay un déficit. Cuba tiene una de las poblaciones más educadas de la región pero la substancial inversión en recursos humanos se pierde debido al éxodo, las bajas remuneraciones y falta de incentivos que fuerza a los profesionales a abandonar sus trabajos estatales en busca de otros que les permita sobrevivir.

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