Comienza juicio a empresario venezolano implicado en el 'Valijagate'
GERARDO REYES
El Nuevo Herald
AP
Un dibujo de los acusados en la Corte, de izquierda a derecha: Moises Maionica, Franklin Duran, Carlos Kauffman y Rodolfo Wanseele.
Un jugador profesional de póker, el líder de una iglesia y una empleada del aeropuerto de Miami,
declararon el martes ante una jueza federal que no tendrían ningún resentimiento contra el
gobierno de Venezuela si llegaran a ser elegidos miembros del jurado que juzgará a un empresario
acusado de actuar ilegalmente como agente de ese gobierno en Estados Unidos.
Los tres potenciales jurados respondieron en el mismo sentido que lo hicieron otros 10
interrogados en una sala de audiencias de la corte federal de Miami, durante el primer día de
juicio contra el empresario venezolano Franklin Durán.
"Sí puedo hacerlo, no va a ser un problema'', dijo uno de los candidatos de origen cubano
luego de reconocer que está enterado de la amistad del presidente venezolano Hugo Chávez y el ex
mandatario cubano Fidel Castro. El testigo agregó, sin embargo, que ha escuchado que en Venezuela
‘‘hay como una dictadura''.
Durán junto con cuatro personas, fue acusado de participar en una conspiración para encubrir el
origen y el destino de un maletín con $800,000 que las autoridades argentinas decomisaron al
empresario estadounidense venezolano, Guido Alejandro Antonini, a su arribo a Buenos Aires en
agosto del 2007.
El caso, conocido como "Valijagate'', despertó gran interés internacional por cuanto el
gobierno de Estados Unidos alegó que el dinero de la valija de Antonini fue una de varias
contribuciones del gobierno de Venezuela a la campaña de la entonces candidata y hoy presidenta de
Argentina, Cristina Fernández. Ambos gobiernos rechazaron la acusación.
Reporteros de Argentina y Venezuela siguieron el martes la tediosa selección del jurado luego
de que la jueza Joan A. Lenard prohibió la mención de la palabara "Valijagate'' en los
interrogatorios a los posibles jurados.
Esta decisión es el primer signo de que la jueza parece inclinada a controlar cualquier intento
de politización.
Lennar consideró suficiente la lectura de fragmentos de la acusación criminal contra Durán como
preámbulo para formular el cuestionario a los potenciales jurados sobre sus conocimientos previos
del caso.
Ed Shohat, abogado de Durán, protestó porque el nombre de Chávez fue eliminado de una de las
preguntas y reemplazado por "gobierno de Venezuela'', lo que dificulta a los entrevistados, según
explicó, recordar si han leído o escuchado noticias sobre el caso.
El abogado intentó infructuosamente que las preguntas hicieran referencia a las noticias que
han salido más que a los cargos formales.
Como ejemplo citó una nota publicada el domingo en The Miami Herald y El Nuevo Herald sobre el
comienzo del juicio. El artículo describió el impacto que podría tener en Venezuela una reciente
moción de la fiscalía que señaló a Durán como el presunto autor del pago de sobornos millonarios a
altos funcionarios y militares venezolanos.
Según el abogado, la nota no aludía en específico a los cargos formales sino que se concentró
en otras revelaciones y por ello consideraba necesario concretar aún más las preguntas.
De las 13 personas candidatas al panel, sólo una respondió que había leído la nota
periodística, pero aseguró que no influiría en su decisión. Las demás afirmaron que no sabían nada
del caso y la mayoría afirmó que nunca lee noticias de América Latina.
Sólo uno de los candidatos reconoció el nombre de la petrolera oficial venezolana PDVSA y
ninguno señaló que tuviera algún prejuicio hacia el gobierno de Argentina.
Entre los interrogados se encontraban un estadounidense que afirmó que su única conexión con
Venezuela es un amigo que trabaja para un banco del gobierno; una guatemalteca que estudió
relaciones internacionales, y una brasileña, casada con un argentino, quien afirmó que de América
Latina las únicas noticias que sigue son las de su país.
La jueza leyó una lista de 30 testigos potenciales de la fiscalía entre quienes citó a
Antonini, al empresario Carlos Kauffmann, al abogado venezolano Moisés Maiónica y al ciudadano
uruguayo Rodolfo Wanseele, empleado de una firma de paquetería
Los tres últimos se declararon culpables de la confabulación para presionar a Antonini.
Kauffmann, amigo muy cercano y socio de Durán en negocios de petroquímica, construcción y
aviación, ha sido identificado por Shohat como la fuente de las denuncias contra su cliente de los
supuestos sobornos en Venezuela.
En la lista de testigos también figuran varios agentes del FBI que participaron en la operación
encubierta a través de la cual Antonini grabó conversaciones telefónicas y permitió que los
agentes tomaran video de reuniones que sostuvo con Durán y los demás acusados en cafeterías y
restaurantes del sur de la Florida.
Durán, de 40 años, se presentó con un traje oscuro y corbata, a diferencia de otras
comparecencias en las que llevaba el uniforme característico de la prisión.
Con audífonos para escuchar a los intérpretes de la corte, el empresario siguió con atención la
selección del jurado mediante interrogatorios continuamente inte-
rrumpidos por interferencias electrónicas.
La jueza había advertido sobre este problema que pese a la modernidad del nuevo edificio al que
se mudaron los tribunales, no ha podido ser superado.