La boca más grande y temida del béisbol
Dicen que las mentiras piadosas no merecen ser castigadas, que a veces son necesarias, pero que al final son mentiras y dejan cierto sabor amargo en la boca. Ozzie Guillén es incapaz de elaborar una de esas, como tampoco sabe aguantarse la boca.
El mánager venezolano no deja de sostener pulseadas verbales con la prensa, juega con ella, intercambia dardos, muchas de sus declaraciones son prácticamente impublica- bles, difíciles de transmitir por la televisión.





