El sueño de la nueva soberana es abrir su propia escuela de danza en Tokio, la capital japonesa.
Mori se distinguió durante el concurso por usar vestidos de grandes diseñadores como Gucci.
Esta es la segunda vez que Japón gana la corona de la belleza mundial y la primera en 48 años desde la victoria de Akiko Kojima en 1959.
La representante de Japón conservó la confianza incluso hasta el final. A diferencia de lo que ha sido una tradición entre las ganadoras, Mori no derramó ni una lágrima al escuchar que había sido designada como la mujer más bella del planeta.
En una ocasión expresó que "entré a esta competencia con grandes expectativas y una gran determinación para hacer este sueño realidad".
Desde que llegó a México, la representante de Japón se mostró confiada en ganar el primer lugar del concurso. En una ocasión expresó que "entré a esta competencia con grandes expectativas y una gran determinación para hacer este sueño realidad".
Donald Trump, propietario del concurso, acompañó a la ganadora como acostumbra y, tras elogiar a la Miss Universo 2007, dijo que según las primeras estimaciones más de 1.000 millones de personas vieron la ceremonia en el mundo.
La nueva reina de belleza relató que hace aproximadamente un año tuvo que escoger entre mudarse a Nueva York para tomar clases de baile -disciplina que describe como su "pasión"- o posponerlo para entrar al concurso.
La Miss Japón Riyo Mori, una bailarina de 20 años de edad, fue proclamada Miss Universo 2007