José Fernández forma parte de una pequeña banda de nadadores de pantanos muy locos y muy expertos, gente que deliberadamente se lanza en los oscuros y peligrosos canales y lagunas de los Everglades para tomar testimonio fotográfico de la vida de los caimanes. Peter Andrew Bosch / HERALD STAFF
"Este caimán salió de la nada y me empujó. Me tomó por sorpresa, así que sólo pude tomarle dos fotos rápidas. Yo me asusté y creo que el también se asustá. Con todo el movimiento en el agua, el ojo del caimán se ve amenazador, ¿no?", cuenta José Fernández. JOSE FERNANDEZ
"Este caimán vino nadando por encima de mi hombro. Creo que ya le había tomado varias fotos antes y se vino nandando tras de mí", dice José Fernández. JOSE FERNANDEZ
Una impresionante toma bajo el agua de un cocodrilo dorado. JOSE FERNANDEZ
José Fernández tomó esta foto cuando este caimán de casi 12 pies de largo se puso frente a frente, en postura agresiva, con su compañero de buceo, Manny Puig. JOSE FERNANDEZ
José Fernández explica que esta foto de un caimón de 8 pies fue tomada en la tarde, "cuando el sol está bajo en el horizonte. Ya quedaba poca luz entre los árboles, el agua estaba oscura y la foto salió casi azul". JOSE FERNANDEZ
Este caimán nadaba en la superficie pero cuando Fernández se acercó se sumergió. "Siguió caminando en el fondo y se paraba de vez en cuando a ver donde estaba", explica el buzo. JOSE FERNANDEZ
''Es muy, muy emocionante'', dijo José Fernández, un hombre de South Miami cuyas arriesgadas inmersiones han reanimado una pasión por la fotografía que había abandonado hace años. ``A veces, uno está ahí y los caimanes chocan con uno''. Peter Andrew Bosch / Herald Staff
José Fernández y su equipo de expertos buceadores resaltan que nadie debe intentar sumergirse en las aguas con los caimanes a menos que tengan muchos años de experiencia en el tema. Peter Andrew Bosch / HERALD STAFF