Hasta siempre a un amigo
Luis Aguilé logró como nadie, en su emblemática canción Cuando salí de Cuba, plasmar el dolor y desarraigo de generaciones de cubanos que estamos dispersos por todos los rincones del mundo.
Cuentan que por los años 60, estando Aguilé con cubanos exilados en Madrid, le fueron presentados dos jovencitos que acababan de llegar de la isla y lo único que habían logrado sacar era unos discos suyos. Luisito, como fue conocido en Cuba, quedó tan conmovido con la escena que de inmediato se encerró en un cuarto y compuso esa hermosa canción que tanto nos identifica.
Sirvan estas notas como un agradecimiento a este noble argentino que amó a Cuba y la libertad.
Carlos Luis Eguaras
Miami
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