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Otro Tratado de París

En su artículo Sin plumas y cacareando [Perspectiva, 14 de octubre], el columnista Nicolás Pérez dice verdades que todo cubano se debe a sí mismo.

La primera y clara es que la administración de Obama ha sido la que menos ha oído al exilio. Francamente, estamos siendo ignorados por el Departamento de Estado en todos estos arreglitos con el régimen comunista, como resaltó el caso de la reciente visita de Bisa Williams.

Y segundo, que el asunto de Cuba no se puede ver como republicano o demócrata. Sí, señor Pérez, tenemos que demandar que se nos oiga a todos. E inmediatamente, pues de lo contrario tendremos la reedición del Tratado de París de 1898.

Felipe Fernández

Miami

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