En Foco
DANIEL SHOER ROTH: Para El Nuevo, un nuevo amanecer
Mi corazón latía como una bomba a punto de estallar al caminar por el sexto piso del emblemático edificio del Miami Herald frente a la bahía. Con cada paso, el futuro se acercaba más.
Daniel Shoer Roth es un columnista galardonado de El Nuevo Herald que ha recibido varios premios de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, la Asociación de Publicaciones Hispanas y la Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación. Su sensibilidad, amplia cultura y entrenamiento en abordar con profundidad y gracia en la escritura cualquier tema, hace doblemente efectiva su labor periodística. Es autor del libro bilingüe Punto de Partida: historias de verdad y esperanza. Su columna "En Foco", que sale publicada los domingos y los miércoles, es un foro de debate sobre temas sociales en el sur de la Florida que no reciben la atención debida aunque tienen un fuerte impacto en la vida de los ciudadanos. Shoer es nativo de Caracas y nieto de sobrevivientes del Holocausto. Obtuvo su licenciatura en la Universidad Central de Venezuela y cursó sus posgrados en la Universidad de Nueva York.
Puede escribirle a dshoer@elnuevoherald.com y seguirlo en la red Twitter @danielshoerroth.
Como todas las adolescentes en Cuba, Lydia Hortensia de Castroverde anhelaba una fiesta de Quince con ese íntimo regocijo que la hacía soñar despierta. Entrar a un gran salón de banquetes tomada del brazo de su padre para bailar el vals al compás de una orquesta de violines; soplar las velas del cake para salir del capullo como una mariposa. Hermosa primavera humana.
Mi corazón latía como una bomba a punto de estallar al caminar por el sexto piso del emblemático edificio del Miami Herald frente a la bahía. Con cada paso, el futuro se acercaba más.
Una somera mirada a las nóminas que clasifica la revista Forbes comprueba que Stephen Ross, dueño del equipo Miami Dolphins, guarda la distinción de ser uno los hombres más adinerados del planeta.
Todo el mundo lo sabe. Pero nadie lo ha declarado tan elocuente y asertivamente como el juez federal de distrito Robert Scola: “Parece que en el Departamento de Policía de la Ciudad de Miami prevalece una cultura de corrupción que excede a la de todos los otros departamentos de policía”.
El amor al prójimo y la virtud de la humanidad rara vez florecen en las decisiones legislativas que dejan un semillero de problemas en la ciudadanía. Particularmente cuando está en juego la calidad de vida de los ciudadanos que menos la tienen.
Los tópicos de las tertulias variaban de la Guerra Civil Española y la Cuba republicana, a la otrora Perla del Caribe mancillada por la revolución comunista. Lo que no cambiaba era los días de la cita –24 y 31 de diciembre– en la Librería Universal de Miami. Un nutrido grupo de intelectuales exiliados se reunía a soñar en voz alta sobre un futuro que nunca arribó.
Las autoridades de la Ciudad de Miami no lograron su inicuo cometido de desalojar a las monjas de la Madre Teresa de Calcuta que alimentan en su convento a los más indigentes. La comunidad se unió en un grito de indignación dotado de hermosura que resonó hasta en el reino celestial e hizo un nudo en la garganta de nuestros políticos y funcionarios públicos.
La cruzada por privatizar la enseñanza pública sigue conquistado territorio en la Legislatura de la Florida, donde navega a toda vela la propuesta de la conversión de escuelas públicas tradicionales a escuelas semiprivadas chárter con la premisa de empoderar a los padres a tener mayor control de la educación que reciben sus hijos.
Pagan hipotecas, pero no tienen techo. Son propietarios, pero están desamparados. Han sido desalojados, pero se aferran con las uñas al borde del precipicio de sus resquebradas viviendas.

Hace 33 años, la Madre Teresa de Calcuta vino a Miami a poner en acción su misericordioso lema de amor: Servir a los más pobres entre los pobres.
Un Domingo de Pascua como hoy, en 1513, cuando la Florida fue descubierta por Juan Ponce de León, se produjo el encuentro de dos civilizaciones. Han transcurrido 500 años, los indígenas de la península están extintos y los colonizadores españoles perviven solo en los libros. Pero las dos civilizaciones siguen vigentes, aunque en otras variantes: las autoridades, junto a las personas enchufadas con los gobiernos locales, y los ciudadanos de a pie.

Siglos antes de la llegada masiva de cubanos a la Florida, el flujo migratorio fue al revés: cientos de indígenas del sur de la península se refugiaron en la isla. Al cumplirse 500 años del descubrimiento de la Florida, El Nuevo Herald revela un nuevo eslabón que enlaza a ambas poblaciones
Los tiburones de las autopistas afilan sus colmillos para devorar el bolsillo de los conductores.
Entre el cúmulo de documentos empolvados, propuestas de ley, sumarios de estudios y recortes de prensa, los legisladores de la Florida debieran también tener un catálogo publicitario en papel satinado de cubierta azul que ojeé el martes con instintiva curiosidad en una acogedora oficina en el casco central de Miami.
A los contribuyentes, nos cuesta ganar dinero. A las autoridades locales, les sale barato gastarlo.
Los legisladores de la Florida se proponen una vez más explotar las buenas intenciones de los padres, y su frustración sobre el rendimiento escolar de sus hijos, para avanzar la causa de la privatización de la educación pública.
En esta época de intensificada actividad de espionaje cibernético en la cual el gobierno, la empresa privada y otras instituciones norteamericanas han sido amenazados por el filo tenebroso de la tecnología, el fraude electoral en el sur de la Florida ha conseguido un puñado de aliados en el ciberespacio.
Nadie puede dormir totalmente tranquilo en algunos vecindarios de Miami, no porque haya ladrones o retumbantes peleas al otro lado de la pared, sino por la negligencia y el desdén de las autoridades municipales y condales.
En la futura contienda por ocupar la Mansión del Gobernador de la Florida, uno de los puntos de parada obligatorio que convendría para los candidatos es la Casa de los Trucos en la Calle Ocho.