En Foco
DANIEL SHOER ROTH: La retórica de los candidatos ‘autodeportables’
Las campañas políticas tradicionalmente se caracterizan por dicotomías y diatribas. Pero esta elección primaria del Partido Republicano excede lo tradicional.
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Daniel Shoer Roth es un columnista galardonado de El Nuevo Herald que ha recibido varios premios de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, la Asociación de Publicaciones Hispanas y la Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación. Su sensibilidad, amplia cultura y entrenamiento en abordar con profundidad y gracia en la escritura cualquier tema, hace doblemente efectiva su labor periodística. Es autor del libro bilingüe Punto de Partida: historias de verdad y esperanza. Su columna "En Foco", que sale publicada los domingos y los miércoles, es un foro de debate sobre temas sociales en el sur de la Florida que no reciben la atención debida aunque tienen un fuerte impacto en la vida de los ciudadanos. Shoer es nativo de Caracas y nieto de sobrevivientes del Holocausto. Obtuvo su licenciatura en la Universidad Central de Venezuela y cursó sus posgrados en la Universidad de Nueva York.
Puede escribirle a dshoer@elnuevoherald.com y seguirlo en la red Twitter @danielshoerroth.
Lo que habría sido el preludio de la reforma del gobierno el Condado Miami-Dade terminó como otro indicio del profundo descontento ciudadano con los políticos locales.
Las campañas políticas tradicionalmente se caracterizan por dicotomías y diatribas. Pero esta elección primaria del Partido Republicano excede lo tradicional.
Para finales del 2002, era claro que en Venezuela los ciudadanos inconformes con la ideología bolivariana chauvinista que osaran exigir cambios en el gobierno sufrirían represalias. Vanessa Salazar integraba ese bravío pelotón que conoció en carne propia el hiriente escarmiento del régimen de Hugo Chávez.
Cuando la Comisión de Miami-Dade convoca una reunión para discutir asuntos que afectan a casi 2.7 millones de habitantes, dos tradiciones son infalibles. La primera es que casi siempre hay comisionados ausentes. La segunda es que algunos comisionados presentes al parecer ni siquiera han leído la agenda y desconocen los pormenores de los temas a debatirse.
Los ciudadanos de Miami-Dade corremos el peligro de perder el tren del progreso.
Hace dos o tres años, acompañé a un amigo a una cafetería en la zona industrial de Hialeah donde trabajaba uno de sus familiares.
No cabe duda que el costo social de los casinos es enorme. La adicción al juego es una enfermedad sigilosa que no solamente afecta a miles de adictos. La comunidad entera paga el precio; el juego fomenta el fraude y otros delitos financieros, las bancarrotas, a la vez que dispara los gastos del sistema judicial, policial y de salud pública que sufragamos los contribuyentes.
Entre el personal de mantenimiento de mi gimnasio, un cliente se ha ganado el apodo de “rey de las toallas”.
Los jugadores del Miami Dolphins no son los únicos miamenses que habrían deseado que el 2011 no hubiera existido. En el libro de contabilidad de los ganadores y perdedores del año en el Condado Miami-Dade, los futbolistas no carecerán de compañía en la “columna de los perdedores”.
Los vecinos lo llaman, jocosamente, “el bunker de Bin Laden”.
“Las personas mayores de Miami estamos my tristes y alarmadas”, confiesa la legendaria figura radial Marta Flores, cuyo programa ha sido inundado de llamadas de ancianos preocupados por la violenta muerte de María Morales, la mujer de 78 años arrollada el martes en Hialeah mientras cruzaba Lejeune Road para llevar a su hija un potaje de frijoles negros que había preparado con el ingrediente más exquisito: el amor de madre.
Las relaciones entre la industria de los juegos de azar en la Florida y las autoridades estatales y locales han seguido el grito de batalla de un viejo comercial que intoxicó por mucho tiempo las ondas radiales de Miami.
Ante los comentarios peyorativos y los disparates en los foros sobre el caso del “doctor cemento”, el cirujano ficticio acusado de inyectar sustancias industriales en sus pacientes, más me urge hacer un llamado de consciencia.
Desde que se aprobó la obra del Estadio de los Marlins en La Pequeña Habana, los líderes del Condado Miami-Dade se han escudado de las críticas argumentando que en este proyecto de $642 millones no hay invertido ni un centavo de los contribuyentes puesto que será avalado por la recaudación fiscal hotelera destinada a magnos proyectos de infraestructura como este.

En el sótano de la Iglesia Gesú, el primer santuario católico de Miami, un grupo de ancianos hispanos de bajos ingresos ha encontrado el tesoro de la juventud.
Como tantos otros ciudadanos atentos al desempeño de los gobiernos locales en tiempos de crisis, este verano Ian Norris solicitó los correos electrónicos enviados en abril por los empleados del Distrito de Bomberos de Spring Hill, la ciudad donde reside 60 millas al norte de Tampa.
¡Hurra, hurra! Primero que todo, permítame felicitarlo, alcalde Carlos Hernández. Ha sido una campaña tenaz contra una figura que es prácticamente una institución en Hialeah, y ganarle, sin duda, es un hito. En nombre de los miembros de la prensa contra los que usted ha arremetido, mis sinceras felicitaciones.
Es sabido que la ambición de tener o poseer más poder ciega a las personas en todos los niveles, desde los dictadores y políticos, hasta los presidentes de instituciones educativas y juntas de condominio.

Desierto de Judea, Israel – El desierto es un lugar muy poderoso.
La Florida va camino del fundamentalismo. Pero el gobernador Rick Scott y los legisladores ultraconservadores parecen desconocer cómo llegar.