Punto de vista
UN GRAN FINAL
ORLANDO TAQUECHEL
Especial/El Nuevo Herald
El Cuban Classical Ballet of Miami (CCBM), bajo la dirección artística de Pedro Pablo Peña y Magaly Suárez, presentó este fin de semana en el Teatro Manuel Artime de La Pequeña Habana su último programa de la Temporada 2008 con los bailarines principales invitados Adiarys Almeida, Hayna Gutiérrez, Taras Domitro y Miguel Angel Blanco, y el debut en Miami de Carlos Quenedit.
Estas dos funciones incluyeron piezas creadas por Mijaíl Fokine para los ballets rusos y abrieron ambos días con el estreno para la compañía del exigente Bayadera Acto II, El reino de las sombras. Sin duda alguna, el mejor montaje de Suárez para el CCBM después de Giselle y una gran oportunidad de lucimiento para su extraordinario cuerpo de baile.
Después del intermedio se presentaron piezas cortas como Carnaval en Venecia (Stanella); La muerte del cisne (creada por Fokine para Pavlova en 1907); La bella durmiente Pas de Deux y La Vivandiere Pas de Six.
El espectro de la rosa (concebida por Fokine para Nijinsky en 1911) y Don Quijote Pas de Deux completaron el programa del sábado. Giselle Pas de Deux del segundo acto, Las llamas de París Pas de Deux y El corsario Pas de Deux formaron parte de la función del domingo.
Carlos Quenedit y Kate Kadow estuvieron correctos en El espectro de la rosa y Emily Spencer consigue una Muerte del cisne elegante y segura, pero estas obras son en realidad ''material especial'' creado originalmente para intérpretes míticos que eran presencias escénicas fuera de serie. Reproducir el valor trascendente de la experiencia original es algo muy
difícil.
De todas formas, éstas fueron funciones llenas de momentos inolvidables: Jordan Elizabeth Long y Miguel Angel Blanco en una Bayadera exquisita; Joseph Gatti y Adiarys Almeida en el divertido Carnaval en Venecia; Hayna Gutiérrez y Blanco en una hermosa Bella durmiente y Almeida y Taras Domitro en el espectacular Don Quijote.
La pureza de línea de Long es de una delicadeza conmovedora y Blanco es un bailarín que sobresale por su autoridad como solista y su cordialidad como partenaire. La precisión y atención a los detalles de Hayna Gutiérrez son logros impresionantes.
De igual forma, la jovialidad del siempre impecable Joseph Gatti es admirable, la euforia que despierta el estilo voluptuoso de la bellísima Adiarys Almeida es testimonio irrefutable de la fuerza erótica de la escuela cubana y la audacia irrefrenable de Taras Domitro funciona a la perfección como un divertido ejercicio de seducción.
Otros acontecimientos a destacar son la variación espléndida de Kaleena Burks en Bayadera, su vitalidad junto al excelente Gleidson Vasconcelos en La vivandiere y el cierre de la función del domingo con la afirmación de Grace-Anne Powers como una bailarina estupenda en El corsario, sustituyendo a Gutiérrez a último minuto y proyectándose al mismo nivel que Blanco.
Un poco antes, un Quenedit sensible había bailado Giselle junto a Powers en su segunda aparición en Miami y Kate Kadow y Domitro habían entregado un Llamas de París absolutamente brillante (pequeño accidente incluido).
Todos ellos son ejecutantes virtuosos y presencias hipnóticas que mantienen a los espectadores al borde de sus asientos hasta que el cierre de una secuencia los hace ponerse de pie (una y otra vez) para entregarse a ovaciones inundadas de bravos.
Es la calidez de estas expresiones de aprobación lo que confirma, función tras función, que el CCBM es un fenómeno de enorme aceptación popular que ha llegado para ser parte de la historia y para hacer historia en Miami.
En este contexto, el CCBM le acaba de dar un significado diferente a la expresión ''cierre de temporada'' y estas funciones se sintieron mucho más cercanas al concepto de ''fin de temporada'' de las series de televisión donde trama y personajes quedan en suspenso en medio de una situación climática.
Sin intentar destruir el suspenso, hay que apuntar que gracias al CCBM Miami va a tener por fin la oportunidad de ver en el 2009 la Carmen de Alberto Alonso, tal y como fuera concebida originalmente por el propio maestro. Definitivamente, un motivo más para mantener vivo el interés en el futuro de esta joven y sobresaliente compañía.