Cubano Barthelemy con oportunidad grande en pantalla chica

01/31/2012 5:37 PM

02/07/2012 3:03 PM

No es la primera vez que Rancés Barthelemy pelea en una cartelera con televisión, pero será la primera en que el aparezca en la pantalla chica. No por gusto el cubano ha circulado con lápiz rojo la fecha del 3 de febrero, cuando subirá al cuadrilátero del Texas Station Hall y Hotel en Las Vegas.

En un programa que será transmitido a todo el país por la cadena ESPN2, Barthelemy (14-0, 11 KO) enfrentará al estadounidense Haylon Williams Jr. (15-0, 3 KO), un púgil que pondrá en juego su invicto y ha prometido quebrar el del cubano en el peso ligero. Ambos tienen mucho que perder o ganar delante de todo el mundo.

“Siempre bromeaba diciendo que la televisión no me quería’’, afirma entre risas Barthelemy durante un descanso en su entrenamiento en Las Vegas. “Me tocaba combatir o antes o después de que se encendían o apagaban las cámaras. Ahora ya no hay excusas. Ha llegado el momento de mostrar mis talentos a millones de fanáticos del boxeo. Yo voy a vender al mejor Rancés Barthelemy’’.

Y tiene que ser el mejor, porque junto con la televisión le ha tocado chocar con el oponente más difícil en su todavía corta carrera profesional. Williams, un peleador de Houston, saca rápido las manos, sabe moverse muy bien en el ring y pocas veces pierde el balance por muy duro que sea el embate de su rival.

De cierta manera, su trayectoria ha sido muy similar a la de Barthelemy, pues iba desarrollando una digna carrera amateur (con récord de 145-20) y se le consideraba un prospecto olímpico, cuando en agosto del 2009 decidió pasar al pugilismo profesional. Su único punto débil: carece de una pegada demoledora.

“Con mi entrenador Miguel Díaz llevamos semanas trabajando en un plan para minimizar su velocidad’’, explicó Barthelemy. “Lo importante es saber cortarle el paso, impedir que se escape y conectarle de manera contundente. Cuando el sienta mi pegada, querrá moverse más, pero entonces no tendrá donde ir. De cualquier forma, lo respeto mucho y no doy nada por sentado’’.

Para Barthelemy y su equipo de trabajo el riesgo es real. No son pocos los managers que buscan mantener el invicto de un boxeador a toda costa y evitan combates de consideración, esperando que una racha de buena suerte –y una cadena de rivales mediocres- les ponga en el camino una pelea de título mundial.

Este no es el caso, pues Williams y Barthelemy son dos jóvenes que estarían al borde de un salto de calidad y cantidad en cuanto a carteleras y bolsas. El que gane continuará camino hacia un futuro promisorio; el que pierda habrá dado un paso atrás y estaría necesitado de una reorganización profesional.

“Pienso que cuando hay valor de ambas partes, y amor por este deporte, se dan buenas peleas sin pensar en el mañana’’, indicó el promotor Richard Dobal, uno de los responsables de la carrera de Barthelemy. “Este es un combate de dos jóvenes guerreros en plenitud de forma, hambrientos de gloria. Peleas como estas son las que se merecen los aficionados’’.

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