Un Marlin brilla, el otro se humilla
JORGE EBRO
EL NUEVO HERALD
Hanley Ramírez recibe el saludo de Albert Pujols tras anotar una carrera.
Los dos jugadores de los Marlins de la Florida que participaron en el Juego de las
Estrellas no pudieron correr suerte más desigual, pues mientras Hanley Ramírez se
llevaba el aplauso del público, Dan Uggla recibió los abucheos más fuertes de su
carrera.
El torpedero dominicano, que fue el primer titular de los peces en un choque estelar
desde que lo lograra Gary Sheffield hace 15 años, conectó dos metrallazos en tres turnos
y anotó una carrera.
A propósito, el rendimiento de Sheffield en 1993 merece un asterisco. Recibió la
mayoría de los votos mientras jugaba con los Padres de San Diego, que lo cambiaron a los
Marlins poco antes del Juego de las Estrellas de ese año.
En lo que va de temporada, Ramírez batea para .311 con 23 jonrones y 45 carreras
impulsadas.
Pero si el quisqueyano disfrutó de una noche para el recuerdo, Uggla no tendrá
demasiados motivos para rememorar lo sucedido en el último Juego de las Estrellas que
tuvo lugar en el venerable Yankee Stadium.
El camarero falló en cuatro viajes a la caja de bateo con tres ponches y una conexión
que sirvió para doble matanza. Uggla tuvo oportunidad de darle el triunfo al combinado
de la Liga Nacional, pero falló a la hora buena.
Sin embargo, lo peor no fue su pobre desempeño defensivo.
El intermedista pifió en tres oportunidades, lo que constituyó un récord para este
tipo de choque, y se le vio dubitativo en otros lances que afortunadamente no tuvieron
mayores consecuencias en el resultado final del encuentro.