TENIS
Quizás el tenis argentino esté pasando su mejor época después de Guillermo Vilas y
Gabriela Sabatini. Este momento actual se lanzaría en alza desde mediados del 2002,
cuando un desconocido tenista argentino, David Nalbandian, hacía estragos en Wimbledon
y, de manera sorprendente y con un buen juego, llegaba a la final donde caería
derrotado por el entonces #1 del Lleyton Hewitt. Desde ese instante hubo un click y la
Argentina sería una de los mejores países en sacar profesionales. A los que ya estaban
haciendo sus primeros pasos, se le potenció el nivel de Guillermo Coria, Gastón Gaudio,
Mariano Puerta, Guillermo Chela y Guillermo Cañas.