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'Yoo-Hoo, Mrs Goldberg', única e inimitable

Crítico de cine/El Nuevo Herald

Durante décadas, Gertrude Berg fue figura principalísima del teatro, la radio y la televisión. Ahora, Aviva Kempner la recuerda en un emotivo documental que va más allá de la nostalgia para rendir tributo a Molly Goldberg, emblema de una época y tesoro del patrimonio nacional.

Gertrude Berg creó a Molly, ama de casa del Bronx que conversaba a través de su ventana con las vecinas del barrio, discutiendo todo lo habido y por haber, y de ese modo marcando los cambios de actitudes sociales, políticas y raciales durante la depresión, la guerra y la postguerra. Gertrude Berg escribió los 12,000 guiones que protagonizó como su alter ego, la insumergible Molly Goldberg.

Gertrude Berg nació el 3 de octubre de 1898 y de niña la llamaban Millie, apodo familiar que la acompañó hasta su muerte, en 1966. Se casó a los 18 años con Lewis Berg, que la llevó de Nueva York a Nueva Orleans, donde era dueño de una plantación. Un incendio destruyó el negocio y regresaron a Manhattan, donde por primera vez Millie anunció interés por la farándula con un apropósito radial que gustó a los productores y se convirtió en serie.

Gertrude Goldsmith unió su apellido al de Lewis Berg para crear la familia Goldberg, asidua visitante en los hogares de América, primero en radio y luego, con el espíritu visionario de su creadora, en un programa que se televisaba en vivo. Ella misma dirigía los libretos escritos la noche anterior y montados con todo el realismo posible en la cocina del estudio, donde Molly freía huevos de verdad para el desayuno ilusorio.

Versátil y emprendedora, redactó una columna de consejos personales y publicó un libro de recetas de cocina. Atravesó el país en tournée de apariciones teatrales y en un momento ocupó segundo lugar de popularidad en la encuesta donde la primera fue Eleanor Roosevelt.

Philip Loeb, el actor que interpretaba a su esposo, fue injustamente acusado durante el terror maccartista. Los patrocinadores exigieron despedirlo y se suicidó. en un golpe espiritual del que Gertrude jamás se recuperó. Su serie perdió impacto cuando la trasladaron del barrio en el Bronx a un descolorido suburbio.

Aun después de terminar la ``Era de los Goldberg'', Gertrude demostró su calidad de actriz ganando el premio Tony en Broadway por A Minority of One, pero en Hollywood le dieron el rol a Rosalind Russell. Yoo-Hoo, Mrs Goldberg se conforma con los kinescopios de la vieja TV, pero son suficientes para mostrar que la Molly de Gertrude Berg fue única e inimitable. • 

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