Jason Day, respeto al sueño

Por CHARLES COTAYO
ccotayo@elnuevoherald.com
El cine que cuenta historias en universos ficticios donde todo es posible fascinó al actor peruano Jason Day de tal manera --inicialmente por medio de las aventuras de James Bond y Batman-- que lo llevó a descubrir la vocación que lo apasiona.
Uno de los más recientes logros de Day --que estudio Actuación con los destacados maestros Tony Greco y Deborah Aquila, del Actor's Studio en Nueva York y del Stella Adler Studio en Los Angeles, respectivamente, y Dirección Cinematográfica en Buenos Aires-- es su encarnación del personaje principal en el drama psicológico Máncora, junto a la española Elsa Pataky y el cubanoaméricano Enrique Murciano, una de las más sobresalientes cintas del 2009.
En la televisión, Day es uno de los protagonistas de la serie dramática Esta sociedad, producida en Perú entre el 2006 y el 2008 y que actualmente se trasmite en Estados Unidos por el canal mun2.
Esta sociedad ``habla con cierta frescura'' sobre temas como la sexualidad, las drogas, las relaciones entre padres e hijos y entre hermanos, señala Day, ``de una manera muy frontal, directa y con mucha sinceridad''.
``[La serie] intenta retratar a los jóvenes de hoy en Latinoamérica'', observa Day en entrevista con El Nuevo Herald desde Máncora, Perú, donde se encontraba en vacaciones con familiares y amistades.
``Hoy los jóvenes somos un poco los mismos en todo el mundo. Todos tenemos acceso a lo mismo, a la misma información por internet. Al final del día, Esta sociedad es un show que carga con una buena dosis de realismo, que concentra temas importantes para nosotros, los jóvenes'', añade.
Dedicado absolutamente a su carrera, comenta que para su primer largometraje, Mañana te cuento (2005) --una narración realista sobre el sexo y la falta de límites-- el mismo se compró su vestuario.
``La verdad es que es muy extraño lo que pasó con esa película porque se hizo con un centavo'', asegura. No obstante, demostró que un presupuesto multimillonario no es imprescindible para que una película pegue fuertemente con el público. ``Se convirtió en el hit más grande del cine peruano. Hasta ahora es imbatible. Es una película muy sencilla, que se [filmó] en cinco semanas pero conectó de una manera muy especial con la audiencia, con los jóvenes''.
Si bien una moraleja no fue la prioridad, la cinta enfatiza que ``todo en la vida tiene sus consecuencias'', apunta Day. ``Representó el universo de los jóvenes en Lima'', la capital peruana donde el actor nació el 8 de julio de 1985. ``Rompió un poquito el esquema del cine local, que tenía una dosis muy intelectual, y eso no necesariamente le estaba [llegando] a los jóvenes''.
En La gran sangre: La película (2007), que comenzó como un programa exitoso en la televisión, Day y compañía rompieron otro esquema: presentar a héroes locales. ``Una generación sin héroes es una generación sin guía'', sostiene. ``Sin punto de referencia''.
Pero sin duda la producción que más le ha exigido artísticamente es la brillante Máncora, dirigida por su compatriota Ricardo de Montreuil, el reconocido cineasta que convirtió a la novela de Jaime Bayly, La mujer de mi hermano (2005), con Bárbara Mori, Christian Meier y Manolo Cardona, en una estilizada y moderna obra de arte.
``Tenía la responsabilidad de protagonizar la película más costosa que se había filmado en Perú'', precisa Day. ``Máncora, con [un presupuesto de] dos millones de dólares, es la producción más grande que se ha hecho en mi país'', subraya.
En su evolución como actor, algo que ha descubierto, además de cumplir con las exigencias profesionales de cada producción, es ``disfrutar el proceso completamente''.
``Sigo teniendo ese mismo motor irrefrenable'', afirma Day. ``Lo que he hecho es respetar ese sueño, esa búsqueda mía. Cuando uno es niño, el sueño [de lograr algo en la vida] está cargado de cierta pureza. Yo quiero respetar ese sueño'', recalca. ``No quiero convertirme en una `celebridad escandalosa'. No quiero hacer mi vida privada pública. Nada de eso. Quiero ser el actor que soñé''. •
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