
"Si no se trabaja con el alma es preferible no hacerlo. Es la única manera de trascender'', expresó Laura Ferretti minutos después de concluir un ensayo de Sonrisa vertical, la comedia de Indira Páez que estrenará mañana en El Clique. En su empeño por impulsar el proyecto, la actriz argentina asumió el rol de productora ejecutiva con el mismo entusiasmo que asume los tres personajes concebidos por la dramaturga venezolana. ``Aquí soy una monja muy atrevida, una ama de casa y una alta ejecutiva de modas'', explicó. ``Lo interesante de estos personajes es que son muy cómicos. Y aunque no me identifico con ninguno de ellos les estoy dando a todos lo mejor de mí''. La actriz aclaró que, a diferencia de las heroínas de Mujeres de par en par, otra creación de Páez en la que ella también participó, éstas se encuentran al borde del límite y rompen con los estereotipos. ``Están en la búsqueda de la verdadera femeneidad'', precisó sin revelar más detalles. Para diferenciarlas entre sí, Ferretti se esmeró en que cada una tuviera su propia voz, técnica que dominó con la ayuda del cantante y actor Jorge Hernández, su coach en el proyecto. El resto se lo dejó al director David Chacón, quien armó este juguete teatral con la colaboración de Gustavo Casanova en la cofección del vestuario y Pedro Remírez en el diseño de luces.