NORMA NIURKA
Enclave teatral iberoamericano en La Mancha
En el corazón del Campo de Calatrava, en tierra manchega, existe una ciudad que lleva este increíble lema: La Ciudad del Teatro. Esa ciudad que los forasteros recuerdan como algo único es Almagro, panacea para soñadores y profesionales del arte teatral, donde está ubicado el inverosímil Corral de Comedias, del Siglo de Oro, que mantiene intacta su estructura y la calidez del ambiente donde antaño se representaban comedias ante el pueblo castellano. Es allí donde se desarrolla desde hace 33 años el festival de teatro clásico que ha alcanzado resonancia mundial.
En Almagro existe el Museo Nacional de Teatro cuyas grandiosas exposiciones van de gira por el mundo entero, desde China hasta Miami (adonde trajo recientemente Cien años vistiendo a Calderón). La intensa actividad cultural en Almagro es subvencionada por instituciones gubernamentales.
Y es a esa ciudad que parece mítica a la que, en 1992, llegó de regreso Luis Molina, fundador del reconocido CELCIT (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral), tras décadas de trabajo en Venezuela, donde había creado en 1975 esta importante institución con la premisa de establecer y fortalecer lazos entre teatristas iberoamericanos y españoles.
''Regresé a España impulsado por la idea de desarrollar allí un núcleo del CELCIT y porque era una manera de contribuir con mi tierra'', explica el laureado teatrista manchego, quien se encuentra de visita en Miami. ``Cuando uno está lejos de su patria por mucho tiempo siempre hay algo de allí que te llama. Mis aficciones teatrales comenzaron de niño en el colegio de los padres dominicos de Almagro y la ciudad era un buen lugar para contribuir al desarrollo del teatro.
El CELCIT dejó secretarías en Venezuela y Argentina, ubicándose la oficina principal en Madrid, coordinada por Elena Schaposnik, esposa de Molina y principal colaboradora de la institución. La pareja se estableció en una finca de Almagro y en esos terrenos Molina construyó un teatro-laboratorio de 150 butacas, La Veleta, que funge como lugar de encuentro entre teatristas españoles e iberoamericanos cuando éstos últimos arriban a la península. La Veleta, que bajo el ala del CELCIT organiza el Festival de Teatro Contemporáneo como complemento del festival clásico de Almagro, cuenta con un pequeño museo de iconografía popular de El Quijote y otra dedicada a Lorca.
Con su actividad permanente y su ideal de integración, La Veleta se ha convertido en un verdadero enclave del teatro iberoamericano en Castilla-La Mancha.
''En realidad, La Veleta es la casa de América en Almagro'', señala Molina, quien acoge un promedio de 20 compañías visitantes al año. ``Si no existiese esta casa se dificultaría cumplir los objetivos del CELCIT, porque los grupos latinoamericanos vienen con una invitación para una función en un festival y otra para una semana después en otra parte, y entretanto tienen que alojarse y ensayar. Esta casa les facilita el trabajo''.
Cuando en octubre suba a escena el 8vo. Festival de Teatro Contemporáneo, en La Veleta, con grupos latinoamericanos y españoles, el incansable teatrista estará preparando su proyecto Festivales de las Artes en Campo de Calatrava, que incluye teatro, danza y música, donde aparecerán grupos de las ocho ciudades que conforman la región.
''Ahora se está preparando una producción que, después de presentada en La Veleta, la traeremos a América, integrada por un dramaturgo uruguayo, un actor argentino y un músico cubano'', apunta Molina. ``Nuestro propósito es hacer realidad la filosofía de integración, no dejarlo en meras palabras''.
Así se cumple una hermosa labor que ya ha dejado de ser un sueño en la tierra del Quijote.
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