ESTRENOS
'Redbelt' mística en el cuadrilátero
RENE JORDAN
Crítico de cine/El Nuevo Herald
Antes de dirigir Redbelt, pocos sabían que David Mamet practica jiu jitsu en su formato brasileño y ostenta cinta púrpura. El director estima esa variante de las artes marciales como una disciplina espiritual y su devoción se refleja en esta película atípica en su filmografía.
El fervoroso protagonista es Mike Perry (Chiwetel Ejiofor), maestro de jiu jitsu en Los Angeles, donde en su modesto estudio se dedica a lecciones de defensa propia, sin ambiciones pugilísticas. Su credo personal es ''toda competencia pública debilita'', pero las circunstancias adversas lo obligan a abjurar de sus exaltados principios.
En el tenso guión de Mamet, basta un incidente casual para desnivelar la balanza. La abogada Laura Black (Emily Mortimer) visita el estudio donde se instruye Joe Ryan (Max Martini), un policía fuera de servicio cuya arma se dispara accidentalmente y destruye un panel de costosa reparación. Para mayor complicación, Perry intercede por el astro de cine Chet Frank (Tim Allen), agredido en altercado de un bar. El agradecido Chet lo invita a cenar, lo atrae a su círculo y su esposa, Zena (Rebecca Pidgeon), entrampa a Sondra (Alice Braga), la mujer de Mike, en discutible negocio textil. Mike está al borde de la ruina y de eso se aprovechan turbios promotores (Joe Mantegna, Rick Jay) para impulsarlo a luchar en el cuadilátero que se juró jamás pisar.
El argumento es sinuoso, pero avanza rápido y con diálogos certeros hasta una conclusión simultáneamente dramática y mística. El reparto de primera categoría incluye a actores del repertorio de Mamet (Mantegna, Jay), con caras nuevas (Braga, Mortimer, Allen) y varias notables figuras del mundo del jiu jitsu.
Ante todo, el filme enfoca sus reveladores close-ups en el rostro de Chiwetel Ejiofor, reciente ganador de premios teatrales por su Otelo en Londres, que le confiere a Mike Perry una sufrida dignidad y lo reafirma como uno de los mejores actores de la pantalla actual.