ECOS
Carlos Otero: `Nunca fui oficialista'
ERWIN PEREZ
Especial/El Nuevo Herald
Cortesía América TV/Canal 41
Carlos Otero
Aseis meses de su llegada al exilio, Carlos Otero no tiene mucho tiempo para la nostalgia de su Cuba, donde fue primera figura de la televisión durante dos décadas. Aquí la vorágine no para con su Pellízcame que estoy soñando (AméricaTeVe/Canal 41, a las 9 p.m.), con la carga adrenalínica extra de un intenso duelo diario --en realidad, nocturno-- con su (¿ex?) amigo Alexis Valdés, que en Mega TV conduce Esta Noche. Tu Night.
''Sólo extraño a mi hijo mayor y a mis dos hermanas'', subraya, en su camerino del 41 en Hialeah Gardens, vecino a las salas donde cada jornada también se alistan Fernando Hidalgo o Nelson Bustamante. Ha terminado una edición más de Pellízcame y luce animado. ''Dispara'', invita a la entrevista, con humor y un pelín de tensión, quizá porque intuye que el diálogo estará salpicado con una que otra pregunta política.
Tras la entrevista, Otero --''Carlitos'', le dicen los amigos y quienes lo seguían de clásicos de la televisión cubana como Para bailar y El sabadazo-- partirá raudo a su casa de Aventura, donde vive con su esposa, Maylén, y sus hijos menores, Alejandro y Julio César (el mayor se llama Carlos Manuel).
¿Eres muy casero?
Sí, me gusta mucho estar en mi casa, con los niños, viendo televisión. Soy un consumidor de televisión empedernido.
¿Cómo te definirías como persona, en general?
He tenido la dicha y la suerte de hacer un trabajo que me gustó desde niño, pero soy un cubano común y corriente; a mí lo mismo me pueden ver en un Sedano's o en un mall, y verán que trato a todo el mundo por igual. Soy un hombre tranquilo, austero, humilde, amigo de mis amigos.
¿Nunca se te han subido los humos por la fama, la notoriedad?
Jamás en la vida. Pienso que eso es lo peor que le puede pasar a cualquier artista; cuando piensa que es el mejor su carrera empieza a ir para atrás.
¿Cómo hiciste para que no te sucediera?
Creo que por la educación y la base humana que me dieron mis padres. Vengo de una familia muy humilde y mi padre siempre me enseñó eso.
¿En Miami sientes que estás en la cúspide?
No, y siendo sincero, no me gustaría tampoco llegar ahí; me gustaría estar en la media, que me miraran como artista normal y corriente. Lo que más quiero es que la gente esté feliz con mi trabajo.
¿Es correcto afirmar que eras el Don Francisco de Cuba?
No. Ese título me lo pusieron en Cuba, donde Don Francisco es muy querido, pero creo que lo que hacemos no tiene nada de parecido y él es una persona conocida en el mundo entero y yo no. En Cuba estamos rodeados por un muro.
¿VeíasSábado gigante en Cuba?
Siempre. Y aquí tuve una conversación muy bonita con Don Francisco, quiso que le hablara de Cuba, me preguntó qué tipo de programa quería hacer.
¿Qué le contestaste?
Que quería hacer un programa grande, de muchas horas, como me gusta a mí.
¿Es posible destacar en Cuba sin estar en muy buena relación con elsistema?
Sí. Lo que pasa es que para el gobierno era un negocio muy bueno tener a un hombre como yo, entreteniendo al pueblo; el gobierno no podía hacer nada contra mí porque yo era demasiado popular.
¿Nunca participaste en política?
No, nunca me presté al juego de sumar a los artistas a las cosas políticas. Cuando ocurrió lo de Elián, por ejemplo, me llamaron tres veces y dije que no. El nivel de popularidad que alcancé en Cuba no me lo dio el gobierno cubano.
¿Te has sentido cuestionado en Miami?
Sí, al principio sobre todo; había gente que decía: ''Bueno, por qué viene ahora si él vivía muy bien en Cuba''. Y es verdad que yo vivía bien en Cuba: tenía buen salario, buena casa, buen carro, pero dejé todo en busca de la libertad.
¿Te dolieron esas críticas o no?
Sí, claro. La gente realmente no sabía lo que yo pensaba porque no lo había podido expresar en Cuba. Pero, como todo, las cosas pasan, y creo que ya me han aceptado.
Carlucho ha sido una de las personas que más te han apoyado, ¿no es cierto?
Sí, en él he encontrado al hermano varón que nunca tuve, es un ser humano muy bonito.
¿Qué balance haces de Pellízcame ?
Empezamos probando distintas fórmulas y creo que con lo que estamos haciendo ahora va la cosa. El rating nos favorece y creo mucho en él.
¿Había rating en la isla?
No. En Cuba había dos canales nada más y los dos eran oficialistas.
¿Y se podía ser estrella de un canal oficialista sin ser oficialista?
Sí, yo nunca fui oficialista; nunca hice programas políticos ni que tuvieran que ver con la oficialidad cubana.
¿Hay una presión muy fuerte por la competencia con el programa de Alexis Valdés?
No lo veo así. Pienso que yo no puedo hacer lo que él hace ni viceversa. El es un excelente comediante y yo he sido animador toda la vida. Lo admiro, pero lo vacilo más en la onda del comediante que en la de entrevistar o presentar invitados.
¿Entonces, tú si ves su programa?
Sí, cómo no. Alexis utiliza una fórmula que ya usó durante dos años en América/TeVe [con Seguro que yes, que él dirigía]; si le funcionó, felicidades.
¿Qué haces cuando te viene la nostalgia por Cuba?
No he sentido nostalgia por Cuba, sólo extraño a mi hijo mayor y a mis dos hermanas.
¿Te gustaría que alguno de tus hijos siga tus pasos?
En estos días vamos a hacer unos cambios en el programa y mis hijos van a actuar, pero no puedo adelantar mucho. Pienso que el más chiquito, Julio César, que tiene ocho años, tiene madera de animador.
¿Tu gran meta es trabajar en una cadena?
La meta mía es trabajar para los cubanos, y en AméricaTeVe me siento como en mi casa. Si algun día tuviera que dejar estos estudios me dolería mucho, porque somos una gran familia.
erwin@erwinperez.com