Mujeres en los tiempos del narco
By HERNAN VERA ALVAREZ
Especial/El Nuevo Herald
Hubo un tiempo en que las telenovelas eran completamente rosas. Un género donde se narraba como eje central una complicada historia de amor digna de los mejores retratos de Corín Tellado. Por supuesto, en el fondo esa historia de amor sacaba a la luz, como quien levanta el mantel de la mesa, las difusas migas de una sociedad, en este caso, la clasista Latinoamérica. Pero los años han pasado y algunas cosas de este mundo han cambiado.
Ahora las telenovelas siguen siendo referentes de lo cotidiano pero han traspasado esa edad de la inocencia y sus historias están cargadas de humor y rencor, violencia y glamour, corrupción y pasiones groseras, en pocas palabras, un total desprecio por las convenciones de antaño. Sin duda, un ejemplo es El Cartel. Premiada en el Festival de Cannes y con una audiencia record en prime time en los países donde se emitió, cuenta la historia del Cartel del Norte del Valle, organización que durante los años 90 traficaba drogas y operaba en el Norte del Valle del Cauca, al Suroeste de Colombia. La tira se basó en el libro El Cartel de los Sapos, escrita por el ex narcotraficante colombiano Andrés López López.
El autor estuvo más de 15 años entre los carteles de la droga y por su muerte llegaron a ofrecer cinco millones de dólares. Luego de sobrevivir a más de un enfrentamiento armado, en el 2001 decidió entregarse a la justicia norteamericana y declararse culpable de los cargos que le imputaban. Enfrentó un proceso arduo y una fianza de más de 1 millón de dólares pero López López salió de la cárcel decidido a varias cosas: la primera a cambiar de vida; la segunda, a contar como una manera de exorcizarla, aquella otra que quería dejar atrás, bien atrás.
El libro fue un éxito millonario. Probablemente para no desperdiciar ese caudal de interés en el público (y el negocio), este año se publicó Las Fantásticas, de López López y Juan Camilo Ferrand, guionista de la teleserie El Cartel. Este libro, que ya es un bestseller y como era previsible fue llevado a la televisión con el título Las muñecas de la mafia, cuenta cómo es la vida de aquellas mujeres que son esposas y amantes de los narcos más famosos. Está dividido en seis capítulos y cada uno de ellos se titula con el nombre de las protagonistas: Brenda, Violeta, Noelia, Pamela, Renata y Frida. Los autores del libro y guionistas de la serie viven en la ciudad de Miami y, según ellos, las ``fantásticas'' regularmente pasean por South Beach cargando bolsas de tiendas exclusivas, con implantes generosos de siliconas y una desfachatez que apabulla. Sin embargo, cuando todos esos vanos artificios caen, queda al descubierto la vida de estas mujeres: una vida desbordada de peligros.
¿Por qué creen que este tipo de historias marginales son tan atractivas para la gente?
López López: A mí particularmente no me parece que sean historias marginales. El narcotráfico y sus consecuencias han sido una vivencia diaria del pueblo colombiano, cada cual lo ha vivido a su manera. A las personas les gusta ver reflejada la problemática de sus países en la pantalla porque de una u otra manera han sido influenciados por determinado acontecimiento que ven por televisión, aunque sea en los noticieros. Juan Camilo Ferrand: En verdad son historias extraordinarias que le ocurren a mujeres extraordinarias. Son mujeres que alguna vez fueron del común y terminaron viviendo situaciones extremas, fuera de lo común y, en ocasiones, hasta inverosímiles. Desde mi punto de vista, este contenido goza de una amplia aceptación en el público precisamente por eso. Es altamente atractivo leer o ver un material que cuenta intimidades de un mundo absolutamente ajeno a la mayoría de la población. Y el narcotráfico ha sido, desde hace décadas, uno de estos mundos, lleno de lujos, excentricidades y delitos que por su propia naturaleza interesan a quienes desean profundizar sobre un universo que desconocen.
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